Aunque quiera olvidarte..

Allá por los años 70, circulaba por las calles de los barrios habaneros un negro pulcro y elegante a más no poder. Lucía siempre una impecable bata blanca, almidonaíta y planchaíta como en los viejos tiempos, que llevaba bordado en el lado izquierdo del pecho "Dr Charles".

Sobre sus ojos llevaba unos espejuelos de fondo botella con montura de plástico imitando carey y en sus pies, zapatos como espejos, en los cuales te podías sacar las espinillas de la cara. Ah, se me olvidaba que en sus manos siempre portaba un maletín de piel negro tipo médico y un periódico.

Tenía una gran peculiaridad este personaje; no sé si habrán caído en que no he mencionado su ropa, pues es que no llevaba nada debajo de la bata, ni pantalón, ni camisa, ni ropa interior. Iba siempre encuero a la pelota, totally naked. Era el Dr Charles, el mayor jamonero, rascabuchador y disparador de toda La Habana, cuya especialidad era enseñar el mandao, sin dejar huella, un mandao que por cierto tenía que doblárselo encima del muslo cuando iba a cagar. Tremendo filete tenía el consorte.

Leer más: Dr. Charles pa´ servirles, un cubano más

  • Visto: 7537

© Copyright Conexión Cubana®  Desde 1998 . Todos los derechos reservados