Historia (no autorizada) de Cuba

1959 – 2000 y pico...

(Tomado del borrador de una conferencia sobre “Semántica y Publicidad” que me encontré en una ruta 174.)

Ni se sabe cuántas veces he hablado horrores del lenguaje publicitario, del utilizado en los titulares de los periódicos y, por supuesto, de la contracción del idioma que se usa para crear consignas políticas. Estoy cansado de decir que con esa deformación del lenguaje se manipula, mutila y hasta se traiciona la coherencia de la lengua con el solo objetivo de atraer al lector, y por tanto consumidor potencial, hacia lo que se enuncia, y anuncia.

Ni se sabe cuántas veces he repetido que eso puede ser terrible... terrible y que puede llevar a resultados desastrosos para alguien algún día. Y ya sé que hay algunos que se atreven a defender dicha práctica porque, según afirman, aunque pudiera interpretarse como literariamente nociva, no se le puede acusar de que empobrezca el idioma y, muchos menos, de que sea poco efectiva, sino todo lo contrario.

Leer más: Abajo - 1985

  • Visto: 6507

1959 – 2000 y pico...

“Escúchame bien. Hay sólo una cosa que me limita a establecer una relación más profunda contigo...” Fue al final del diálogo que mantuviéramos por casi dos horas. Sospeché de qué se trataba y tuve muchas ganas de aclararle que la primera parte de nuestra conversación había sido un error... “no me gusta ni un poquito eso que se está poniendo de moda últimamente de acercarse a los turistas para...” tenía ganas de decirle que no soy un turista, que soy tan cubano como ella, bayamés como el himno... Al combate corred, bayameses... que la patria os contempla orgullosa... “Se nota que eres un hombre inteligente; lo suficientemente interesante para quedarme horas hablando contigo, pero no quiero; no soy de las que se dedican a eso de vivir haciéndole favores sexuales a los extranjeros. No te ofendas, por favor, pero no me interesa seguir en tu compañía”... quería decirle que era una broma, un mal entendido... ja ja... qué simpático... cuánto habría dado por poder decirle que yo era cubano... Cubanito, cubanito, cubanito de verdad; como decía la canción... pero, que va, mi momento, mi cuarto de hora había pasado y yo mismo me había quemado como Cafunga.

Leer más: La ingeniera hidráulica - 1987

  • Visto: 6254

PAPEL HIGIÉNICO (1). 1988.

Revolución, democracia socialista, ciencias sociales, “A decidir y a gobernar con el Poder Popular”, politología, sociología, “El poder del pueblo, ese sí es poder”. Los anteriores son conceptos que se entrelazan, que se relacionan naturalmente, y que han estado muy presentes en los últimos cuarenta años de la historia de Cuba. Pero, ¿ qué tal si agregáramos un elemento más? ¿Qué tal si enumeráramos revolución, democracia socialista, politología, ciencias sociales y papel higiénico? ¿Cómo reaccionarían los lectores si se demostrara que en la historia cubana más reciente todos esos filosos (además de filosóficos) conceptos podrían relacionarse con la elemental función, con el primario servicio que nos presta el papel higiénico?

Leer más: Papel higiénico

  • Visto: 6593

MARÍA CRISTINA (1). 1989.

A mí siempre me ha gustado la historia aunque nunca he estudiado para historiador, ni siquiera para maestro de historia, que habría sido una vía más rápida y directa para adentrarme en la materia. Pero bueno, si a uno le gusta una cosa, puede meterse igual aunque no sepa muy bien cómo se hace. Digo de meterse por diversión, por entretenimiento, no para que venga alguien después a pensar que es serio lo que uno ha investigado. Pero el otro problema que uno enfrenta es seleccionar la parte de la historia que va a estudiar. Sí, porque la historia no se puede estudiar toda de un golpe. Así uno no terminaría nunca. De manera que se debe decidir el país y el año, y de ese modo podrá ver cuales son los sucesos fundamentales y seleccionar cuales influyeron en la historia de cada país y de cada momento. ¿Me explico? No. Claro que no. Si esto es más difícil que el carajo.

Leer más: María Cristina

  • Visto: 6485

EL POLLO (1). 1993.

No sé si habrán notado que los cuentos ahora son muy directos, muy a decir lo que tienen que decir, muy bang, al asunto enseguidita. Antes los cuentos eran diferentes. ¿Alguna vez te fijaste en la cantidad de vueltas que daba Edgard Allan Poe, por ejemplo, antes de entrar en materia? Y ese sí que era un gran cuentista, capaz de pararle los pelos de la nuca a cualquiera. Es por eso que yo me empeño en comenzar mis cuentos la mayoría de las veces con una disquisición que no le entre al tema de manera muy frontal, sino que me gusta empezar con algo que toque el argumento sólo, digamos, de refilón. Por ejemplo, decir que mi esposa me envía un correo electrónico desde Ginebra y me relata que ha cenado en un restaurant tan lujoso como los que existen en otras ciudades europeas y tan caro como sólo pueden existir en Ginebra. Pero lo que me cuenta como una rareza no es que comió, sino que comió medallones de avestruz y que tenían un sabor delicioso.

Leer más: El Pollo

  • Visto: 6968

© Copyright Conexión Cubana®  Desde 1998 . Todos los derechos reservados