Prohibido cantar

recogida de firmas

Firma para que liberen a cubanos encarcelados por cantar sobre la falta de libertad en Cuba.

Hace más de un año que los hermanos Antonio Michel y Marcos Máiquel están en la cárcel por cantar canciones en las que criticaban la falta de libertad de expresión en Cuba. Por ese 'delito', fueron juzgados, acusados de “ultraje a los símbolos de la patria y desórdenes públicos” y condenados a dos y tres años de prisión respectivamente.

En los últimos dos años, el acoso y las detenciones contra disidentes políticos, activistas de derechos humanos, periodistas y blogueros de toda Cuba han aumentado. Desde marzo de 2011, por ejemplo, más de 65 periodistas independientes han sido detenidos, la mayoría en más de una ocasión. Así lo denunciamos en nuestro último informe.

Los efectos negativos del embargo estadounidense sobre Cuba, que en Amnistía Internacional hemos criticado muchas veces, no justifican la represión de libertades. Firma aquí nuestra petición al gobierno de Raúl Castro para que Antonio, Marcos y todos los cubanos y cubanas puedan expresarse libremente, sin temor a sufrir represalias.

Gracias por actuar.

Libertad para cuatro nuevos presos de conciencia

Después de las liberaciones colectivas de presos de conciencia en 2011, la situación de los derechos humanos dista mucho de ser ideal en Cuba; más bien al contrario, las autoridades cubanas han agudizado su estrategia de silenciar a la disidencia mediante el acoso a activistas y periodistas, a los que se somete a detenciones breves y actos públicos de repudio. Las autoridades cubanas  siguen sin tolerar ninguna crítica a las políticas del gobierno realizada fuera de los mecanismos oficiales bajo su control.

En los últimos 24 meses Amnistía Internacional constata un brusco aumento del acoso y las detenciones contra disidentes políticos, activistas de derechos humanos, periodistas y blogueros de toda Cuba. Desde marzo de 2011, por ejemplo, más de 65 periodistas independientes han sido detenidos, la mayoría en más de una ocasión.

Los siguientes activistas de derechos humanos son considerados presos de conciencia, esto es personas que han ejercido de manera pacífica sus legítimos derechos a la libertad de expresión, asociación o reunión:

Los efectos negativos del embargo estadounidense, que en Amnistía Internacional hemos criticado en numerosas ocasiones, no justifican la represión de las libertades fundamentales en un grado que supera con creces lo que permiten las normas internacionales de derechos humanos sobre la protección de la seguridad nacional y el orden público.

¡Actúa!. Firma aquí nuestra petición