Cuentos de error y mis tedios

Un hombre de gran imaginación

Una vez más me sumé al fluido metálico de las arterias de la ciudad, esta vez de circulación vertiginosa y espaciada… definitivamente no me gusta manejar de noche, mucho menos para coger carretera; mi visión deficiente es un problema aún con la corrección adicionada y, por otra parte, mi sentido arritmico de la velocidad hace que, si no tengo algun “guia” delante, alcance velocidades poco aconsejables… en las carreteras conocidas esto no es tanto problema pues se conoce cada vericueto y recurva pero en terreno nuevo uno respira esa espectativa tan parecida al miedo o recelo de verse envuelto en un accidente, a ser golpeado, a despertar adolorido en un hospital o, con mas suerte, no despertar. En el día, con tráfico a ambos lados he pensado muchas veces en esto, la gente va a setenta, ochenta millas por hora, un estornudo puede ser fatal; sin embargo es de noche, solo en la carretera, cuando me vienen a la mente los pensamientos más trágicos y hasta hago un recuento de las pertenencias que llevo conmigo como tratando de ver qué concluciones sacaría un policia cuando me viera, ya inservible encerrado en el cascarón torcido del carro igual de inutil… veria la chapa de La Florida, quizas algunas escultura o carpeta de dibujo en el maletero, algun libro contra el parabrisas trasero, mapas de todos los estados de la costa este, la cámara fotográfica en el portaguantes y decenas de recibos de gasolina…

Los camiones pasan como bólidos y el zumbido de aquella masa trasladándose es estremecedor, se adornan con infinidad pues además de las reglamentarias los camioneros adornan sus “naves” con lucecitas en toda parte posble… a veces ves acercarse una especie de constelación multicolor… muchos de ellos llevan una fila de pequeños focos encima de la cabina a tood lo ancho; al menos lucen pequeños a la distancia… se ve por el retrovisor una linea horizontal luminosa, formada por puntos equidistantes, avanzando sola a una distancia imprecisa de uno; pero pegada al asfalto primero, luego emerge el camión aunque en realidad sólo veo las dos luces delanteras ademas de esa linea encima de la cabina; generalmente voy a más velocidad que los camiones pero si alguno se me encima le cedo el paso “cortésmente”.

Así pasó esa noche de mayo en esa carretera; el camión aquél se me encimó bastante rápidamente, la linea horizontal luminosa era algo mas grande de lo habitual y los focos delanteros algo pegados a esta, como mas altos que un camión standard…; el dichoso camionero no se despegaba, ya estaba pensando yo en esas tramas macabro-misteriosas de peliculas, me corria para la senda derecha y el seguia detras de mi; quien sabe si necesitaba, como yo, ese guia de velocidad… ya me estaba poniendo algo nervioso y no me atrevi a frenar en seco pues aquella mole de quien sabe cuanto tonelaje estaba bastante pegada y en estos equipos los frenos son de adorno… me fui arrimando a la derecha buscando por donde salir… cuando estaba ya a pocas millas de una salida la cabrona luz se intensifica y veo como la línea luminosa, los focos… todo pasa ¡por encima de mi!, al carro le entró un tembleque mayor que el mio, los controles se volvieron locos y sentí una fuerza tremenda levantar el carro por atrás el cual, sin remedio dio una vuelta, una verdadera vuelta de carnero hacia delante; sin embargo no senti golpe alguno, me mantuve al timón como si hubiera sobornado la ley de gravedad. No obstante al caer sobre sus cuatro gomas se hizo un gran estrepito y me lo senti en los….

El camión estaba ahora delante de mi y era tan ancho que ocupaba carrilera y media y sin embargo no llevaba el cartel de advertencia de “overload”… yo no me podia mover y sólo vi al corpulento camionero acercarse a mi, estaba vestido con un traje ridículo isotérmico y unos espejuelos oscuros muy raros(además de anacrónicos por ser de noche)… no sabía habían adelantado Halloween pensé decirle para demostrale mi encabronamiento… pero estaba demasiado mareado y con nauseas, me sentía desmayar cuando la inexplicable chirreante vocecita del camionero me preguntaba si estaba bien…¡imbécil!, me pasa por encima y todavía me pregunta… lo escuchaba como de muy lejos; lo vi sacar un cellular y en mis ultimos retazos de conciencia, no sé por qué me fijé en el novedoso diseño del teléfono con más lucecitas de lo común… el camionero habló en un idioma extraño.- “¡inmigarnte de mierda”!-…

En fin, lo temido, desperté en el hospital, ojalá el imbécil del camionero tenga un buen seguro pues era un hospital de lujo… todo con un diseño futurista, seremillal de controles en esta habitación y tubitos que me salian de todas partes supongo que haciendo cardio, encéfalo y etceteragramas; No me dolia nada pero no me podia mover a pesar de no estar amarrado por ninguna correa como suele suceder en “cuidados intensivos” … ¿me habré quedado inválido?, no Dios mio, no me hagas eso. Vi a un médico o enfermero de espaldas y le llamé, se volteó; caramba, los mismos espejuelos oscuros del camionero que le cubrian media cara y una mascara verde adherida al rostro… ¿estaré en algun centro especializado?¿tan grave fue la cosa?… al menos tenia algo de hambre, según dice es buen síntoma; se me acercó el enmascarado y manipuló profesionalmente un pequeño cilindro metálico entre sus dedos… juraria que tiene mas de cinco dedos y que mano tan fina y enguantada tambien de verde… como suponia con el cilindrito me inyectó algo; pero no fue inyectar, diria que me iluminó como si se tratara de una linterna -y dale con las lucesitas en este cuento- en el área donde usualmente se ponen los sueros y caramba que sueño más rico…

Muy pronto vinieron imágenes -aunque darle un término de tiempo al sueño es muy inexacto-…Como en muchos de mis sueños caminaba por un pasillo de varias puertas, sentía a alguien seguirme pero no podía voltear a verlo, no caminaba por donde queria sino por donde me guiaba una fuerza dominando mi conciencia, yo instuia que esta provenia de aquél que caminaba detrás de mi, probablemente el “enfermero”… asi son los sueños… por fin entré a una oficina o consultorio médico y casi inmediatamente por una puerta lateral entró un refinado personaje, me invito a sentar y de inmdiato entré en un ambiente más “normal”, liberado de “la fuerza” y me senté voluntariamente en una aséptica silla de hospital, no sé por qué esperaba explicaciones del personaje que usaba una cama metálica de hospital a manera de escritorio para apoyar los antebrazos una vez sentado en una silla como engrandecida por esas sensaciones oniricas inexplicables.

-Efectivamente señor Lopez- me dijo el hombre- usted esta aquí para recibir una explicación de lo acontecido…- inmediatamente me vino a la mente el accidente con el camión- usted esta teniendo lo que le llaman un encuentro de cuarto tipo; es decir este teniendo contacto con seres de otro mundo- “vayase al carajo” -pensé…bueno…de todos modos los sueños sueños son… -Señor Lopez, le explicaré brevemente esto pues no sabemos de cuanto tiempo disponemos, no tenemos control sobre este encuentro de usted con nosotros que ha sido fortuito y no planificado. “¿Y por qué este hablará en plural?”-me pregunté por un instante…; -Por muchos ciclos nosotros hemos usado las principales carreteras terrestres como guias de aterrizaje de nuestros módulos, sólo que vivimos en una dimensión no palpable por ustedes y, de paso le digo, tampoco nosotros percibimos vuestra presencia sin equipos ultraespecializados de estudio; la existencia de inteligencia terrestre además de conociento reciente de nuestar civilización es secreto de estado y la gente común la desconoce; sólo disfrutamos de sus viales y otras construcciones que muchos suponen formaciones naturales de este planeta; hemos hecho esto sin molestarlos, no somos ninguno de los extraterrestres presumiblemente vistos hasta hoy… usted se puede decir que ha roto la barrera. “Coño, ¿Y que va a pasar ahora?”- volví a pensar, el habla la tenía bloqueada. -No se si pedirle escusas en nombre de mi gente, el piloto con quien tuvo contacto primero esta siendo investigado; estas cosas se supone que no sucedan… de todos modos, afortunadamente no va a tener consecuencias mayores para usted, Usted, señor Lopez, no recordará nada de esto… se quedó medio segundo en silencio y como concluyendo agregó: “quiero decirle, señor Lopez, que estamos admirados de su gran imaginación y sospechamos que esa fue la energía que lo guió a ese conducto de contacto; por ello el único testimonio de este encuentro será un cuento que escribirá cualquier dia de estos y usted mismo se va a reir de las cosas que se le ocurren…- hizo esto extendiéndome la mano en gesto amistoso , esta vez pude observar bien, estaba cubierta por un gomoso guante verde yconté seis dedos.

Me di cuenta que había dado un pestañazo en el timón al entrar en el rest area, estaba realmente con sueño, por eso no me gusta manejar de noche; el camión paso de largo; pude verlo de reojo y algunas luces adicionales en su costado le daban un particular aspecto… me pareciá alcanzar a ver la cara del camionero por el exagerado retrovisor derecho -con esas adiciones de espejos curvos para abarcar mas ángulo de visión-; el muy ridiculo usaba unos espejuelos oscuros aun siendo de noche, verdad que hay gente que tiene cada cosa…

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