Cuba es un cuento, compay

Una sección de Esteban Casañas Lostal

Ponía un ejemplo una famosa periodista española, sobre la diferencia que existe entre los españoles y el resto del mundo, decía que si a alguien le atropellaba un coche y a éste le fracturaba una pierna, el herido exclamaba: "¡¡¡Dios mío, me he quedado sin una pierna!!!!, mientras que el español diría: "Buffff, menos mal que no me ha fracturado la otra".

Esta periodista hablaba desde el conocimiento de haber estado de corresponsal siempre fuera de España, pero estoy seguro que su corresponsalía nunca se encontró en Cuba, porque si fuese así, sabría que el cubano es exactamente igual que el español en éste y en otros muchos aspectos, como puede ser el poseer el suficiente sentido del humor para reírse de sus propias desgracias, y ese es "mi hermano" Esteban,… ESTEBAN CASAÑAS ES CUBA, la auténtica Cuba sin muchas florituras, con sus grandezas y sus miserias, con sus lágrimas y sus risas.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Sugerir la lectura de la obra de Esteban, es sugerir un viaje a Cuba a través del espacio y del tiempo, un viaje al recóndito interior del corazón de la cubanidad; un viaje mágico a ese país que lo parece, pero que no es un cuento.


Desarraigos

Hoy cumplo veinticuatro años de mi vida en este país, parece poco tiempo, yo creo que es un siglo. Ando por el barrio pisando hojas caídas, algunas conservan su color amarillo o naranja. Forman una especie de alfombra acolchonada que se alborota cuando el viento algo frio las acaricia. Se han demorado en barrerlas y algunos vecinos las soplan hacia las calles con un aparatico que les cuelga del hombro. Cada día se demora más en nevar, nada es igual al día que decidí lanzar mis anclas en este país, lo hice a barbas de gato y con decenas de grilletes para que ningún viento me pudiera arrastrar. Las anclas fallaron dos veces y casi naufrago, no encontraron buen fondo donde agarrarse y no fue el viento quien me arrastró, fueron dos faldas de mujeres.

0
0
0
s2sdefault

Maquinista Armenteros

Una factura pendiente de cobro.

-Pipo, si quieres yo puedo quemarlo fácilmente, tú sabes que los marinos no pueden vincularse con cubanos en el exterior y mucho peor con tus antecedentes. Me dijo en una de las llamadas telefónicas realizadas a La Habana sorteando todo tipo de dificultades, burlar el cerco que me tendieron no resultó muy sencillo. Tuve que marcar fechas y números telefónicos en dos almanaques similares, luego enviarles uno a la capital. Unas veces lograba hablar con ellos desde Alamar, otras desde Santos Suarez y por último, usando un teléfono de los vecinos de mi madre en Luyanó. Para no abusar de la confianza de esas personas, yo los conectaba con sus familiares en Estados Unidos. Fue en esa época donde no existían llamadas directas desde la Yuma a la isla y yo pagaba un servicio de Three Way. Desde Canadá teníamos comunicación directa vía satélite y al instante esas personas sabían de los suyos, favor con favor se paga, siempre he pensado. Para esas fechas el precio del minuto a Cuba superaba los $3.00 dólares, así que ya pueden imaginar en los gastos incurridos. No hay un solo cubano separado de su familia que se satisfaga con una llamada de cinco minutos, todas sobrepasaron los diez y nunca protesté.

0
0
0
s2sdefault

Por la saga de los marinos cubanos - 8

Evaluaciones.

En la marina mercante cubana existían tres tipos de evaluaciones a saber, las técnicas, laborales y las políticas. En la medida que se satisficieron las demandas de oficiales y técnicos de diferentes categorías, aumentaron las evaluaciones técnicas y sus complejidades. Fueron más frecuentes y exigentes, no había plazas para todos los graduados. De la noche a la mañana, nuestra marina se convirtió en el más fiel cumplidor de las regulaciones establecidas por la OMI (Organización Marítima Intergubernamental). Se impusieron las evaluaciones de "Recalificación" de acuerdo al cargo ocupado y las que realizaba el Departamento de Seguridad para la Navegación. Situación que obligaba a todos los oficiales a mantenerse constantemente actualizados en las asignaturas sometidas a exámenes. Tal fue el caso, que llegaron a viajar capitanes inspectores en nuestras naves para evaluar la preparación de sus oficiales. Desaprobar alguna de aquellas evaluaciones solo podía repercutir en una democión de cargo, es lógico que sus efectos se sintieran en el salario, pero nunca tendrían consecuencias negativas en la vida laboral, continuabas navegando.

0
0
0
s2sdefault

Existen razones para festejar la muerte de un tirano

CAPITULO 1.-

-Todo el que lo desee puede escribirles a sus familiares en EU y pedirles que los reclamen. Nos entregan la carta y nosotros se las haremos llegar. Anunciaba el Sargento Soto en cada una de las casas de campaña que teníamos como dormitorio. Era un negro espigado y delgado como una vara de pescar, algo bembón y de glúteos pronunciados. Siempre vestía aquellos uniformes verde olivo fabricados en China y de un verde muy diferente a los importados de la Unión Soviética. Esos solo se los daban a los oficiales, el de los reclutas eran los rusos. Soto disfrutaba destruyendo muchachos, porque eso éramos todos los del Primer llamado del Servicio Militar Obligatorio, yo tenía cuando aquella fatal carta 15 años de edad.

0
0
0
s2sdefault

Marinos y marinos

Por la saga de los marinos cubanos. Caso: Marinos y marinos.

La escuchaba con mucha atención, me interesaban los temas que trataban directamente la conducta de los hombres. En el teatro de la Empresa de Navegación Mambisa reinaba el silencio y los asistentes estaban obligados a vestir sus uniformes. Charreteras de tres y cuatro rayas, mezcladas entre sí, ocupaban tres filas de asientos, algunos de ellos vacíos, no éramos tantos. Era la segunda ocasión en la que recibía una conferencia impartida por la psicóloga que trabajaba para nuestra empresa, tampoco sabía que un profesional de esa especialidad prestara sus servicios a nuestros marinos. Muchos años atrás había recibido varias conferencias de psicopedagogía en la Academia Naval y ambas tenían un propósito común, aprovechar y usar las potencialidades del hombre de acuerdo a su carácter y temperamento. ¡El líder! Es muy importante identificarlo, él puede colaborar mucho en el desarrollo de esta tarea. Luego, la psicóloga se extraviaba por laberintos desconocidos para ella, mejor dicho, dominados solo por el uso de los libros o explicaciones de sus profesores. No tenía remota idea de lo que fuera la vida del hombre de mar y sus exposiciones comenzaron a ser muy vagas. Llegó el punto donde verdaderamente me sentí ofendido y no pude contenerme, alcé mi mano y pedí la palabra. Su desconocimiento sobre las generaciones pasadas de marinos la delataba. ¿Cómo podía atreverse a incursionar en un campo desconocido por ella?

0
0
0
s2sdefault

Contramaestre Galán in memoriam

Aquel gallego tenía la costumbre de posarse contra el vidrio de nuestra fachada, como si poseyera ventosas en el rostro y colocaba ambas manos pegadas a sus ojos a modo visera. Con aquella leve oscuridad trataba de penetrar en el interior del restaurante y yo me escondía, hablaba mucho, demasiado. No era capaz de comprender cuando estábamos ocupados, poco le importaba si no habíamos abierto o atendíamos al público, era demasiado posesivo. Hablaba, hablaba, lo hacía sin parar, como deseando descargar en ráfagas todo el arsenal acumulado en sus soledades.

0
0
0
s2sdefault

El imperio de Remigio Aras Jinalte

Me enrolaron en su barco cuando se impuso la orden del partido para arrancarme la cabeza, todo parece indicar que mi estela de problemas nunca tendría fin. Por suerte, ya había sido alertado de aquella meta partidista y me encontraba preparado para enfrentarla. Iniciaba así una campaña o desafío por tratar de sobrevivir y Remigio sería el primer verdugo.

Cuando me enrolaban en cualquier barco, tenía la costumbre de buscar información antes de poner un pie en su escala real. Las que obtuve con los conocidos a los que acudí no eran nada halagadoras, la peor de todas, me enfrentaría a un ambiente dominado en su totalidad por tripulantes "negros" que lo adoraban como a cualquier Emperador. Si piensan no existía racismo a bordo de nuestras naves, se equivocaron. No lo practicaban en todas y se aplicaba de una manera muy silenciosa. Hubo racismo de ambos colores, navegué en buques donde los capitanes preferían mantener alejado a los negros y viceversa. Acciones en las que por supuesto, estaba involucrado el partido del buque.

0
0
0
s2sdefault

Clarke y Krasovsky

Si un día me preguntaran cuál es la profesión más hermosa, respondería sin temor a equivocarme que la de marino. Yo estoy consciente de que existen infinidad de profesiones muy bellas, pero la mejor para cada persona debe ser la que uno ama y eso me sucede a mí, no hay ninguna que la supere entonces. Sin embargo, andando por esa larguísima trayectoria que ha sido mi vida, me ha tocado hacer tantas cosas para vivir, que en oportunidades mis hijos me dicen en son de bromas que debo tener más de cien años.

Así, andando y andando sin parar hasta hoy, tuve un día la agradable sorpresa de chocar con una profesión verdaderamente cautivadora, me refiero a la del educador. Para muchas personas podrá ser considerada sin importancia, pero ellos no saben el indiscutible papel que juegan no solo en la formación de nuevos seres, sino también en el rol que desempeñan forjando a la sociedad. En innumerables casos son los educadores quienes gastan más tiempo con los futuros hombres y mujeres que el empleado por los propios padres. Llegan ellos a ejercer una fuerte influencia no solamente en el desarrollo cultural del ser, muchos muchachos llegan a confiarle a sus mejores profesores los problemas íntimos que los afectan, algo que por variadas razones no lo hacen con sus padres. Sea por falta de tiempo o por esa atención que aquellos no tienen tiempo de ofrecerles en ese torbellino de contratiempos que es la vida en sí.

0
0
0
s2sdefault

Navegación Mambisa, los Caballeros de la retaguardia

Imagine all the people
Living life in peace
You may say I'm a dreamer
But I'm not the only one…

John Lennon

Alberto se asustó al verme frente a él en el sitio y momento equivocado, inadecuado, inoportuno. Yo doblaba la esquina de La Sola y Santa Catalina llevando a mi hijo de paseo en su cochecito, el viejo salía en esos instantes de la iglesia. Me conocía y se puso muy nervioso, tartamudeaba tratando de explicarme algo que no le había solicitado. Lo comprendí y le di una palmada en el hombro. - ¡Mira qué casualidad! Asistes a la misma iglesia de mi madre. Fue una mentira piadosa, mi vieja no vivía en ese barrio. Tenía sus motivos para preocuparse, corrían tiempos donde Dios era ilegal, un fugitivo, un proscrito buscado por la ley, un contrarrevolucionario, estaba prohibido. Hoy todo el mundo cree en Dios, Alá, Babalú Ayé, todos creen en algo, yo no creo en ellos. Nos despedimos luego de cortas palabras y lo vi partir con esa lentitud angustiosa de los viejos.

0
0
0
s2sdefault

Emilio Garro in memoriam

El camarote era pequeño y estaba en el centro de la superestructura a la altura de la cubierta principal. No puedo recordar exactamente si contaba con literas o camitas personales individuales. Esa mañana me aparecí con la escasa ropa que llevaba a bordo y la fui colgando en la taquilla que me correspondía, nos conocíamos de viajes anteriores. Ese viaje yo iría ocupando la plaza de pañolero y por caprichos de la distribución de camarotes realizada, lo compartiría con una persona que no guardaba relación alguna con mi trabajo. No me molestó aquel cambio, todo lo contrario, conocía al negro Garro de viajes pasados y manteníamos muy buenas relaciones, así las tenía el negro con toda la tripulación, era muy querido por todos.

0
0
0
s2sdefault

Cruzando el Canal de Suez

Era la tercera vez que lo pasaba y resulta algo curioso cuando se trata de una cifra impar. Es lógico pensar así, siempre que se entra o pasa por algún lugar, se sale o regresa por el mismo camino, así nos viene a la mente de inmediato. Sus dos entradas o salidas se encuentran localizadas en Por Said, ubicada en la costa mediterránea. La otra es Suez, situada donde nace el golfo con el mismo nombre. La primera vez que lo crucé, lo hice a bordo de la motonave "Topaz Islands". Nos dirigíamos al puerto jordano de Aqaba, donde descargaríamos alambrones y acero vendido por Cuba. No quiere esto decir que la isla fuera un gran productor de acero, Cuba se lo compraba a la antigua Unión Soviética. El cargamento era llevado hasta las instalaciones de Cubana de Acero y allí le sustituían la chapilla del fabricante por una cubana. Navegamos a lo largo del Golfo de Suez arrimado a la costa oriental, luego doblamos en la punta sur de la península del Sinaí y nos adentramos en el angosto y algo profundo Golfo de Aqaba. Este golfo termina en una playa donde con el uso de los binoculares, se observaba claramente una playa dividida por una alambrada fronteriza, una parte correspondía a Israel y la otra a Jordania.

0
0
0
s2sdefault
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4