Santería

El sacrificio en Ifá

La Fe yorùbá en Ifá indica que tenemos que alimentar a los Òrìsàs, sacrificios vivos, granos, licores, dulces y otros tipos de ofrendas no son suficientes para satisfacer el panteón. Así ha sido por cientos años. La fuerza de la vida es lo que da nacimiento y desarrollo a todos lo que tiene la vida. De acuerdo a la ciencia moderna, cosas con vida son las plantas, animales y algunos microorganismos los cuales caben dentro de alguna de estos dos reinos. La ausencia de vida en estos seres indica la terminación de nacimiento y de crecimiento a la cual es llamada Muerte.

El sistema de creencias yorùbá expone tambien que todo contiene una fuerza viviente en algún nivel por lo tanto, hay un respecto para toda la naturaleza. Esta creencia por supuesto incluye el reino mineral, la atmósfera y el planeta, por si solo en el grupo aparece como el principal poseedor de vida.

Consideremos el siguiente ejemplo:

Es lanzado Òwórín Ogbè en una adivinacion. Del mismo Ifá ve muchas cosas buenas: predice Ìségun (victoria), Iré Àìkú (larga vida), Iré Owo (riqueza), Iré aya/oko (esposa/esposo), Iré Omo (hijo), Ifá recomienda Ebo. Ifá da consejo que hay que seguir estrictamente; luego exige, sacrificio o Àdìmú, uno de los ejemplo que voy a dar es el Odù Òwórín Ogbè:

Solo la traduccion:

La benevolencia del buitre
Resulto en su calvicie
Le produjo una
Protuberancia en el cuello
Otro día, otro día
Uno debe ser tan gentil
Se adivino para el mono
Cuando iba para el aniversario anual de Olókun
Se le dijo que hiciera ebó
El cumplió, cárgame suavemente y cuidadosamente.

Itán:

Ifá nos cuenta que el mono (Ejimere) era uno de los invitados al aniversario de Olókun en aquel tiempo. Según exhortado por Òrúnmìlà, Ijimere consulto a Ifá sobre su viaje pendiente. Ifá le dijo que el viaje a la casa de Olókun seria seguro, pero que el regreso podría tener peligro. Se le recomendó que hiciera ebo. En adición al ebo, a Ejimere se le dijo que no fuera gentil en su viaje. Se le dijo que Esu era el Àdìmú para esa consulta en particular.

Ejimere proveyó las cosas para el ebo y se hizo debidamente. Al final de los rituales de Adabo, ante de que el ebó se vaya para el templo para donde Ifá recomiéndese le de el camino, el Ase final de Òrúnmìlà fue el énfasis en el Àdìmú. Desde día de la consulta de Ifá hasta la fecha de su aniversario, Ejimere atendió a Èsú constantemente durante ese periodo según lo indicado por Ifá.

El viaje de Ejimere a la casa de Olókun fue rutinario. Sin embargo, su regreso estuvo lleno de acción. En un momentote de su viaje escucho un grito agonizante pidiendo ayuda, salía de un hoyo. Ante de que Ejimere pudiera dar vuelta, el ocupante del hoyo le pedía que por favor lo sacara de allí. Ejimere le respondió que no tenia nada con que ayudarlo. La voz desde abajo le dijo: Bueno tu tienes un rabo largo, yo podría agarrarme de el para salir. Ejimere se convenció que lo podía ayudar a salir con su cola, así lo hizo indicándole que se agarrarse de su cola.

Para sorpresa de Ejimere el rescatado era el León. Dijo Ejimere: León, rey del bosque, el mas feroz, me alegro de haberte ayudado. Cuanto tiempo has estado allí? Qué paso? Como llegaste ahí? Preguntaba Ejimere para llegar al lado bueno del León. Mientras tanto el León aun sujetaba fuertemente el rabo de Ejimere. Ejimere trato de soltarse, pero más fuerte se agarro el León de la cola de Ejimere, dejando saber que había un problema.

Valientemente, pero con diplomacia Ejimere le pidió al León que lo soltara para poder seguir su camino. El León respondió: Ejimere, tu dejarías escapar una buena cena? Contesto Ejimere: No, "Oloola Iju", (Rey del Bosque). El León aclaro: Tu eres mi primera comida en tres días, así que no podré dejarte ir.

Ya se había dado cuenta Ejimere que estaba en tremendo problema y que su vida peligraba. Así mismo, comenzó a recordar el mensaje de Ifá en su consulta.

En especial, recordó la encomienda de Àdìmú. Empezó a tratar de zafarse del León mientras le rogaba frenéticamente a Èsú que viniera a su rescate.

Un dicho de Ifá es:

"Enu Ru Bi Ni Èsú Ngbe"
(Èsú responde y apoya a aquel que hace ebo).

De modo que Èsú se convirtió en una tortuga. Y llego y saludo a Ejimere y al León. Hasta bromeo con el León preguntándole que si estaba en un abrazo amoroso con Ejimere. Ejimere, siendo el que estaba en peligro, estaba ansioso por hablar. Èsú lo regaño y le dijo que no podría creer a Ejimere que el alegara. En cambio, Èsú miro al León saludándole calurosamente y alabándolo. Luego Èsú se volvió a dirigir a Ejimere diciéndole. Parece que esta en un buen lió con el rey. Quieres pedirle perdón? Ejimere abrió la boca pero Èsú no le dejo hablar y le dijo: Ejimere, antes de hablar vas a tener que hacer un juramento. Así que levanta ambas manos sacúdelas, y aplaude tres veces. Luego expón tu caso.

Ejimere siguió las instrucciones de Èsú. Cuando al León le toco exponer su caso , comenzó a hablar, pero Èsú lo detuvo diciéndole. Oloola Iju, reconozco que no te puedo mandar. Pero seria más justo que tu también levantaras tus manos en juramento como hizo Ejimere, antes de hablar.

Mientras tanto, Èsú en secreto le había hecho señas a Ejimere que rompiera a correr cuando León levantara sus manos. El León levanto las manos, Ejimere salio corriendo, y Èsú desapareció.

Me gustaría seguir con esta enseñanza de este Odù, Òwórín Ogbè, pero el foco de este tema es el significado de Àdìmú.

Àdìmú, de acuerdo a su definición correcta y tal como se ejemplifico con el Odù Òwórín Ogbè, es un mandato que a veces sale en consulta de que la persona se agarre fuertemente de una energía espiritual según se identifique ya sea para rescatar, liberar, bendecír, proteger, o contestar bendiciones, en relación al consultante. Esa energía seria la encargada de traerle el Iré o protección, según la prediccion de Ifá.

En el caso de Ejimere, Èsú tenia la responsabilidad de rescatarlo de las garras de la muerte, en caso de que Ejimere se le olvidara el consejo de Ifá de no ser benévolo en el viaje para la actividad de Olókun, Ejimere hizo Ebo y le funciono, Ejimere no se tropezó con el León en el camino, sino que el Ebo hizo que el León cayera en el hoyo. Ejimere fallo porque no siguió el consejo de Ifá de no ser benévolo en el camino. Lo que salvo a Ejimere fue el mandato por Ifá de Àdìmú (en este caso Èsú). Ejimere tenía que agarrarse fuertemente de Èsú y propiciarlo para tenerlo de su lado.

Menos mal que así lo hizo Ejimere. Hasta que se fue de viaje se mantuvo atendiendo y orándole a Èsú. Este mandato especial le salvo la vida a Ejimere. Según lo analizado sobre Àdìmú es mucho más que un sacrificio.

Àdìmú se ofrenda luego de que se hace el Ebo de la consulta. Es como un mini-ritual luego del ritual mayor.

El sentido del sacrificio en Ifá

No existe un odù de Ifá en donde no se destaque la importancia del sacrificio (Ebo) en el proceso de transformación. Sacrificar, es hacer algo sagrado u oficiar en lo sagrado, y en ambos sentidos nos remite a la idea de transformar algo profano en sagrado o actuar de acuerdo al rito o al orden de la Sabiduría de la Naturaleza. También podríamos inferir que sacrificar es enderezar nuestro destino que se ha torcido o restituir a su origen o estado primordial aquello que se ha degenerado o corrompido.

No existe palabra en español para traducir del yorùbá ritual la palabra Ebo. Las más aproximadas a su referente son Sacrificio u Ofrenda.

Pero partiendo desde el punto de vista tradicional, podemos apoyarnos en algunos maestros ya conocidos para traducir a nuestros estudiantes el espíritu que está contenido en la palabra Ebo.

El verbo yorùbá Bo significa Adorar o Venerar; y tiene la misma raíz consonante que el verbo Bó, que significa Alimentar o Dar de Comer. Así que decir: "Bo Òrísà" significa "Hacer sacrificios a una divinidad " o "Adorar a una divinidad ". Muy distinto a decir "Bó eran", que sería "Dar de comer carne ". En sentido ritual, el acto del sacrificio es ofrendar comida a las divinidades. Decir "Rú'bo" es "Ofrecer Sacrificio ".

Ifá, en el sagrado Odù de Ose'Tura, establece uno de los principios fundamentales en la Naturaleza: el intercambio es la expresión más generalizada en las relaciones entre los hombres; entre el hombre y la Divinidad; entre el hombre y los ancestros; entre el hombre y la Naturaleza; entre el cielo y la tierra; entre los sistemas que existen en el cosmos; entre los minerales, plantas, animales; entre los mundos visibles e invisibles.

Entre todo lo que existe en el universo, ya sea visible o invisible, existe el intercambio, bien sea consciente o inconsciente, voluntario o involuntario, de manera sutil o manifiesta. Èsù, el Mensajero Divino, es el regulador de este intercambio, de esta dinámica que adquiere distintas modalidades de expresión, según sea la dimensión en la que se manifieste, sea física, emocional, intelectual o espiritual. Sería largo y fastidioso enumerar. Podemos circunscribirnos al intercambio de tipo espiritual, al que ocurre entre los hombres y las divinidades.

Desde la noche de los tiempos, cuando el hombre contempló la naturaleza concibió la idea de la existencia de seres más poderosos que él, al mismo tiempo buscó la forma de llegar hasta ellos, de entrar en contacto con ellos y recibir sus bendiciones. Esta primera motivación echó a andar una concepción religiosa que es la misma en todas las tradiciones espirituales de la humanidad y que encierra en sí lo religioso y lo espiritual a la vez.

Hay un principio común en todas las tradiciones espirituales que conoce el hombre, desde el Brahmán Hindú, el místico Sufí, el Santo Taoísta, el mártir cristiano, el Rabí hebreo o el Babaláwo de Ifá, y este es: Todo es sacrificio porque todo es intercambio.

En el mito de creación, Ifá nos enseña que Èsù recibió de Olódùmarè la virtud de regular el intercambio en todos los sentidos. Una vez que Obàtálá hizo habitable la Tierra, creó a los hombres y otros bienes, se retiró a su morada en el Cielo, pero Olókun, la divinidad de los Océanos, decidió inundar de nuevo la Tierra , lo cual causó muchos estragos y desastres a los hombres.

Llenos de muerte, dolor y sufrimiento, los hombres invocaron a Obàtálá, pero éste no los escuchaba. Entonces se dirigieron a Èsú, quien vivía en la Tierra. Le rogaron que llevara su plegaria a Obàtálá, Èsù les preguntó: "¿Dónde está el ebo (el sacrificio) que debería acompañar a este mensaje? ", y los hombres respondieron: "Esta es la comida de Obàtálá ". Pero Èsù no se movió. Ellos se extrañaron y dijeron: "Nosotros no entendemos, ya te entregamos la ofrenda para Obàtálá ", y Èsù les respondió: "Ustedes me han pedido que haga un gran viaje, y que lleve un mensaje y un sacrificio, pero ninguno le ha hecho una ofrenda al más humilde mensajero. Denme mi parte, entonces iré ".

Este mito originario de la tradición espiritual de Ifá nos enseña el principio del intercambio, que luego queda establecido en el odù Ose'Turá.

Baba ha establecido que el ritual del Ebo en la tradición de Ifá encierra varios pasos, todos comunes a otras tradiciones, excepto el último, que tiene que ver con la adivinación. "Cuando un sacrificio es realizado, la adivinación es requerida para determinar si el ritual tuvo el efecto deseado. Si la ofrenda es comida o un ave, el oráculo del obi agbón es suficiente. Si la ofrenda es un animal de cuatro patas, se requiere del oráculo del Òpèlè o cadena adivinatoria o el oráculo de las nueces sagradas (ikin Ifá) para determinar un nuevo signo u odù que nos permita conocer las consecuencias del sacrificio.

Usualmente, el sacrificio de animales de cuatro patas ocurre cuando el problema a resolver requiere la asistencia de una comunidad o colectivo. A menos de que el animal sacrificado sea para absorber una enfermedad o negatividad, debe estar destinado a alimentar, a través de un festín, a dicha comunidad ".

Ilé Abomalé Ifá - Òrìsá

0
0
0
s2sdefault

Escribir un comentario

NOTA IMPORTANTE SOBRE EL USO DE LOS COMENTARIOS:
Por favor, recuerde que los comentarios son comentarios no un consultorio, es decir, si usted tiene algún tipo de consulta que realizar, hágalo en nuestros foros, (http://www.conexioncubana.net/foro) allí siempre hay personas dispuestas a ayudar.
Gracias.


Código de seguridad
Refescar