Santería

Los collares en la santería cubana

El hombre en su larga vida ha usado diferentes formas al adornarse ya sea con adminículos encima, haciéndose cambios en su propio cuerpo o también pintándose, tatuándose o escarificándose la piel, también puede cambiar la forma de su cabeza, o de otra parte de su cuerpo, puede horadar sus orejas, las narices, los labios, los órganos genitales etc. en fin cualquier otra forma similar cuyo resultado funja como adorno.

Creemos que los collares son una de las formas de adorno, tal vez los más sencillos y se han usado en todo lugar y tiempo, considerados a veces su uso casi obligatorio en cualquier estadio del desarrollo cultural.

El caso que nos ocupa los collares usados en la Santería cubana conocidos con el nombre de Elekes están confeccionados con cuentas de cristal o vidrio de muy variados colores y forman parte del ritual de la religión de origen Yoruba, conocida en Cuba como Regla de Osha.

Entendemos por "collar de santo" al sistema de ensartes de cuentas de cristal translúcido o mate, que reciben el nombre de "matipos". El análisis de las formas de hacerlos ya fueran sencillos o de mazo, así como la variación de sus colores los cuales pueden ser primarios, secundarios y neutros, alternados o en un solo color serán el motivo de este trabajo.

Tanto las formas como los colores juegan en su confección un rol específico en relación a la deidad u Orisha representado tanto en el panteón Yoruba como en la representación de la Religión Católica a partir del sincretismo.

Terminada la confección de estos collares y anterior a su imposición ritual se les debe ejecutar una serie de ritos especiales a los mismos collares los cuales son considerados la iniciación a la vida de ellos, de aquí las ideas animistas que acompañan al uso de los collares de santo, le dan vida a los mismos y hacen que formen parte de la vida del que los usa.

Para el estudio de estos "collares de santo" hemos utilizado el método bibliográfico y la búsqueda documental además del método descriptivo en algunos momentos.

La bibliografía utilizada para el estudio que abordaremos es bien escasa, el principal material que hemos utilizado un artículo de Rogelio Martínez Furé publicado en la Revista Actas del Folklore en 1961 el cual es bien conciso pero muy valioso en información sobre el tema, presentando un rastreo bibliográfico que sintetiza el conocimiento que hasta ese momento existía de los collares de base, por lo que hemos considerado este documento como referencia principal para nuestro trabajo. Existen otros libros en los cuales se han insertado criterios sobre los collares, como por ejemplo el de Jesús Guanche, llamado Procesos etnoculturales, en el cual se habla de la confección de los collares y se hace una breve reseña del ritual de imposición, así como también la valoración que presenta sobre estos collares y la función que ejercen en la vida cotidiana del iniciado, como es el uso diario de los mismos y hasta la dirección de su actividad sexual.

La obra de Natalia Bolívar es muy completa y hace referencia en el estudio de cada Orisha de sus collares correspondientes, es bueno señalar que esta autora ha tenido un amplio acceso a la obra de Lidia Cabrera y Rómulo Lachatañeré, eminentes etnólogos dedicados por completo al estudio de la cultura afroamericana en Cuba hace algunos años.

Una de las razones por las cuales nos ha interesado este estudio es por la actualidad del empleo de estos collares, ya hoy en día son usados ostensiblemente, por su variedad, todo lo que incita a una pesquisa más profunda, y porque consideramos que se encuentran inmersos en el "boom" de las creencias afroamericanas en la región caribeña, posterior al éxodo cubano de 1959, y que se acrecientan muy especialmente en Miami, Puerto Rico, Venezuela y Santo Domingo.

En esta reseña se puntualizan los cánones establecidos para la confección de los collares, las exigencias de consagración y destino y el ceremonial hasta donde sea posible dentro del secreto religioso.

Se podría plantear como hipótesis de trabajo que dentro de las religiones afroamericanas la Yoruba posee una base materialista, ya que las deidades que conforman su Panteón son de naturaleza igual al hombre, sienten y padecen, son humanas y terrenales, por esta razón su culto está lleno de artefactos de la vida cotidiana y presentan un simbolismo que mezcla lo anímico y lo sincrético como producto lógico del proceso transcultural que lo conforman.

El ritual adjunto a estos collares está inmerso dentro de ceremonias en las cuales se emplean abalorios que poseen doble intención y que están en muy estrecha correspondencia con el mundo espiritual que la conforma, de esta manera el manejo de los collares de cuentas posee un profundo valor ya que para su ancestros así lo fue, de aquí uno de los valores del estudio realizado.

El uso de los collares de santo o Elekes ha mantenido gran vigencia en épocas anteriores y en el presente, así como las normas de confección y en su función, aunque como es lógico hay gran variedad. El valor de este collar es muy sui géneris ya que tan pronto es abalorio como en otro momento cobra vida y la genera.

Trataremos de definir el collar o collares que le corresponden a cada santo, hablando de la cantidad de cuentas, del tipo de las mismas, de los colores usados y de los otros elementos que a veces se insertan en el collar, se hablará también de los avatares o caminos que pueden ser incorporados en cada collar ante su imposición por el padrino y que se determina cuando el tablero de Ifá marca y dice lo que será bueno para el iniciado.

Orishas y Collares

Señalaremos seguidamente el nombre de cada santo u Orisha, su correspondiente personaje sincrético en la religión católica así como el número o marca que es propio del santo y con el cual y bajo su férula se ha confeccionado el collar, los colores usados en los collares de base así como los tipos de cuentas las intensidades del color, etc.

AGGAYU (Argayú, Aggayú Solá, Argayumare)

Sincretiza con San Cristóbal.

Su número de marca es el 9 y en su collar suele tener una cuenta carmelita y una de agua de jabón alternándose hasta llegar a 18. Cada collar de este santo debe tener los colores reglamentarios y número de 9 o múltiplo de 9, usando siempre 3 colores diferentes los cuales a veces se pueden saltear. Los colores más usuales en este santo son el cacao, carmelita o marrón en cuentas de cristal, puede tener además matipos de perlas en color azul turquesa una roja y a veces cuentas en amarillo y verde. Hay casos en que el collar es solamente hecho con cuentas de un solo color cacao, alternándose cada 9 un matipó azul.

BABALU AYE (Obaluaye)

Sincretiza con San Lázaro.

Su número de marca son el 7, 143 y el 14, los cuales se representan con más colores y caminos. Preferentemente usa como color el morado con rayitas azul agua, a este collar se le insertan caracoles.

CHANGO (Shangó)

Sincretiza con Santa Bárbara.

Su número de marca es el 6, y en su collar siempre se pone la misma cantidad de blanco que de rojo, usando cuentas de cristal mate. Otros collares se pueden hacer poniendo una cuenta blanca y una roja, hasta llegar a 12, igualmente se ponen 6 rojas y 6 blancas, lo que se mantiene en el ensarte hasta llegar al tamaño oportuno. Para este Orisha el rojo es el símbolo del amo y de la sangre. Hay otras variantes en que pueden usar perlas rojas y blancas alternadas de 4 en 4.

ELEGGUA (Elegba)

Sincretiza con el Niño de Atocha, el Ánima Sola y San Antonio de Padua.

No se le conoce número de marca y su collar es uno solo elaborado en negro y rojo salteado con algo de blanco. También es muy valioso que se le inserten azabaches. El rojo y el negro, siempre debe ser alterno.

INLE (Inlé Erinle)

Sincretiza con San Rafael Arcángel y el Ángel Custodio.

No hay número de marca concreto aunque se usa en su confección de collar que se pongan 21 cuentas azules claras y 3 amarillas. Hay otro collar de base que se hace con una cuenta azul oscuro y 3 amarillas, alternándose hasta el tamaño deseado.

IROKO (No es un Orisha sino el árbol mítico, La Ceiba)

Ella presenta un collar con sus colores preferidos el rojo y el blanco, en la alternancia que la ensartadora desee.

OBATALA

Sincretiza con la Virgen de las Mercedes.

Su número de marca es el 8 o múltiplo del mismo. En este collar los números de marca pueden variar de acuerdo al camino. Sus cuentas son de cristal y los colores que se le ponen al collar son rojo, coral, verde, morado, nácar, agua de jabón y marfil. Hay que tener en cuenta que su collar de base en realidad es totalmente blanco y a veces se le ponen 21 cuentas blancas y 1 roja. El otro color preferido de este Orisha es el marfil el preferido color de Obatalá. También es común que en el ensarte de cuentas blancas se introduzca en las proporciones siguientes 16 de blancas, 4 de agua de jabón, 1 de coral, 4 de agua de jabón y en este mismo orden sigue hasta el tamaño necesario.

OBBA (Oba)

Sincretiza con Santa Rita de Casia, Virgen del Camino y Santa Catalina de Siena.

Su número de marca es el 8 y el 5 y cuando se ensarta su collar se ponen 8 cuentas de agua de jabón, 8 carmelitas y se saltean 5 de ámbar. Otro ensarte usado que es una cuenta de azabache y una de coral. En algunas ocasiones el azabache se cambia por ámbar, pero hay que tener en cuenta que las cuentas de ámbar deben ser de material original. Hay también en esta deidad collares en cuentas rosadas y otras veces en lila, como también rosadas y amarillas alternadas.

OCHOSI (Oshosi)

Sincretiza con San Norberto, San Alberto y Santiago Arcángel.

Su número de marca puede ser el 2, 3 y 7. Los collares se deben ensartar en dos hilos, teniendo por uno 14 cuentas azules y por el otro igual, se pasan estos dos hilos por 3 cuentas de miel, 1 de ámbar y 3 de miel, así se continúa hasta el fin deseado. En la mayoría de las veces se le insertan 3 caracoles y hasta se le puede poner un coral, también es posible que se le adicionen cadenas, cuentas de ámbar, caracoles, corales y hasta un colmillo de leopardo.

OCHUN (Oshún)

Sincretiza con la Virgen de la Caridad del Cobre.

El número de marca es el 5 y los ensartes se hacen 5 por 5 o 5 por 20 y en cada sarta debe haber caracoles, teniendo en cuenta que su color por excelencia es el amarillo. Se le hacen ensartes con amarillo y rojo, solamente en amarillo, en amarillo y naranja y hay un collar que se hace con la alternancia de una cuenta roja, 1 azul y 1 amarilla hasta el final en que cierra el collar con una cuenta roja, naranja y coral.

OGGUN (Oggun)

Sincretiza con los santos San Pedro, San Pablo, San Juan Bautista y San Miguel Arcángel.

Su número de marca es el 3 y el 7 utilizando en los ensartes los colores negro y verde alternos con un poco de rojo salteado. Como collar de base se puede ensartar también con cuentas negras y verde transparente, sobre todo se impone cuando el receptor tiene los cuchillos (o sea atributo de santo). Es también usado en la sarta un colmillo y un cauri (caracol netamente africano). También hay sartas que se ejecutan con 21 cuentas negras, 7 verdes transparentes, 1 roja y 1 azabache. También se puede hacer un collar de base con 3 cuentas negras y 3 verdes alternas hasta el final y también 7 negras, 7 verdes y 1 roja hasta concluir. Puede hacerse igualmente con 21 negras, 1 verde, 1 roja y 1 verde, hasta el final.

OKO ORISHA (Orisha Oko)

Sincretiza con San Isidro Labrador.

Su número de marca es el 7 y se pueden ensartas sus collares con 7 cuentas azul claro, 1 roja, 7 moradas y azabache salteado. El azabache se puede cambiar por coral. Otras variantes de collares se dan con alternancia de colores, y otros collares con rosado y azul claro y azul agua con negro, en alternancia hasta el final. También se pueden hacer en grupos de 7 cuentas por 7 cuentas, en rosado y azul claro, en morado y azul, en rojo de rayitas con blanco y corales.

ORULA (Orumilla)

Sincretiza en San Francisco de Asís y San José de la Montaña.

A este collar se le suele llamar bandera porque sirve para guerrear. En él hay muchas marcas y signos y se le adiciona siempre un caracol, siendo sus colores concretamente verde y amarillo en alternancia hasta el final. Este collar solo lo puede imponer el Babalawo. Hay otro collar que se atribuye a este Orisha que se hace con rojo y verde alterno. Este collar juega con su manilla o ildé.

OYA (Oyá Yansá, Yaya)

Sincretiza con la Virgen de la Candelaria, la Virgen del Carmen y con Santa Teresa de Jesús.

Su número de marca es el 9 y su color en verdad es el rojo en vez del marrón. Se pueden hacer collares con 9 cuentas carmelitas con rayas negras y blancas y también con cuenta roja o marrón y 9 carmelitas oscuro. Y también se encertan collares con 9 negras y 9 blancas.

YEMAYA (Yemayá, Yemanya, Yemay Olókun)

Sincretiza con la Virgen de Regla.

La marca de número es el 7 y sus colores principales son el blanco y el azul, usándose la cuenta de cristal de jabón o cristal transparente. Se pueden hacer collares para este santo con 7 azules claras y 1 colar, y también 7 de agua de jabón y 1 coral. Es bueno explicar que el camino de Yemayá Asesú es más prominente se puede ensartar con 7 azules claritas y 1 de coral, 7 de agua de jabón o coral y con 1 verde transparente. Hay otras variantes de ensarte con 7 en azul vitral y 7 de agua de jabón. La marca siempre es 7 o 21. La cuenta de espuma de jabón es muy importante porque este Orisha vive en la espuma del mar.

OLOKUN

Se le conoce solo un collar en azul claro y blanco alternas con cuentas azul oscuro y cuentas color de espuma de jabón.

YEWA

Sincretiza con Nuestra Señora de los Desamparados, La Virgen de los Dolores y Santa Clara de Asís y Santa Rosa de Lima.

Su número de marca es el 4 y deben usarse como colores 4 rosadas y 1 roja además de colocar una cuenta de coral, en este caso el coral debe ser legítimo y también los azabaches que se usen. Se puede confeccionar un collar rosado completo para este Orisha.

OSAIN (Osaayin, Irosun)

Sincretiza con San José y San Benito.

Su número de marca es el 4 y es un collar que tiene que ver con todos los santos. Se debe confeccionar todo en rojo con una moneda de plata y un kilo prieto (centavo norteamericano). Se pueden usar cuentas en collar de nácar, azabache. Coral, marfil, ámbar, cáscara de jicotea, espuela de gallo, piel de tigre, grano de maíz tostado y un colmillo de perro.

OSUN

Sincretiza con San Francisco de Borbón.

La marca es de 8 por 8 con los colores azul claro, blanco, amarillo y rojo alternos.

ODDUA (Odowa)

Sincretiza con el Santísimo Sacramento y con Jesucristo.

Su número de marca es el 4 y se ensarta de 4 en 4 o sea 4 verdes y 4 blancas, hay otra variante que es una cuenta verde y una blanca, así como también 16 verdes, 16 blancas y al final se le puede poner una cuenta de nácar o de marfil. Se puede ensartar un collar en blanco y coral, también 16 blancas y 8 rojas, o también 8 blancas y 1 de coral, alternas hasta el final.

NANA BUKURU (Naná Bukurú)

Sincretiza con Santa Ana.

Se representa con un solo collar de cuentas blancas, rojas y azules con la alternancia que se desee.

OGGAN (Asia Eleke).

Este collar cuando se ensarta es considerado como un collar bandera y se usa para todos los santos y por esta razón se le puede poner todos los colores y además añadirle 3 caracoles, un pedazo de cadena. Se usa para guerrear, por eso se le pone de todos los colores para ir a la guerra con todos los santos.

Hasta aquí hemos referenciado los collares de base, los que hemos encontrado en la bibliografía referenciada, así como de qué forma se hacen los ensartes y los colores que se usan. A partir de estos collares de base comienzan los avatares o caminos que en el caso de imponer el collar el santo le indica al padrino para que mande a la ensartadora a hacer su collar. En el collar se pondrá lo que padrino diga de acuerdo al santo de cabecera que el neófito tenga. En la lectura de su oráculo. Las cantidades de caminos que se pueden hacer a partir de los collares de base son infinitos, por esta razón es bien difícil enumerarlos y explicarlos.

La ceremonia de imposición consiste inicialmente en el lavado del collar con sangre y después se le da de comer, posteriormente se impone en otra ceremonia. El uso del collar está regulado, los lugares de uso y el atuendo a llevar con él. El ahijado se debe poner de acuerdo con el padrino para que cada cierto tiempo se le dé de comer a los collares y si los collares se rompen es de mal augurio, así como si se enroscan, ante tal situación el dueño de los collares debe ir a su padrino para que este le indique cual es el problema y que debe hacer como solución.

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