Sanidad

La mejor farmacia de Cuba

Mientras las farmacias cubanas en su gran mayoría permanecen con sus mostradores y vidrieras rotos, sus viejos anaqueles con muy pocos medicamentos y en locales ya inadecuados, la mejor farmacia del país fue fundada en 1882 por el cubano Juan Fermín Figueroa y el francés Ernesto Triolet, ambos doctores en Farmacia.

Es conocida como la Botica Francesa y se encuentra en la ciudad de Matanzas. Es, además, la única farmacia del siglo XIX que se conserva de forma original en el mundo gracias al esfuerzo de varias generaciones de matanceros que han sabido protegerla del descuido oficial y del saqueo.

La Botica Francesa, restaurada recientemente, exhibe siete salas donde pueden apreciarse cientos de frascos de cristal y fina porcelana, medicamentos originales, libros con detalladas explicaciones de fórmulas médicas y numerosos implementos que fueron utilizados por sus dueños en la producción de brebajes, polvos, elíxires y hasta perfumes.

Rehabilitado el primer nivel de la botica, se procede a restaurar y convertir también en museo los aposentos de los antiguos propietarios, donde vivió además Celia Triolet, la hija del farmacéutico francés, a quien se le ha dedicado como homenaje una sala de artes plásticas en un entresuelo del bellísimo inmueble matancero.

En la Exposición Mundial de París de 1900 fue galardonada esta Botica Francesa de Cuba, precisamente cuando a nivel mundial se había obtenido la aceptación entre el farmacéutico como fabricante de medicamentos y el médico como terapeuta.

Más adelante, a finales de los años cincuenta, la industria farmacéutica alcanzó un gran auge en el mundo entero. Sin embargo, como dato histórico, es un deber señalar que fue precisamente a partir de 1959, con el triunfo de la revolución, que en la Isla comenzaron a desaparecer las farmacias luego de ser intervenidas por el estado y los medicamentos elaborados artesanalmente dejaron de comercializarse, hasta que se reanudó el interés oficial por ellos a consecuencia del Período Especial, surgido en la década del noventa.

En un país donde prolifera la destrucción y el abandono y donde de forma paradójica se le nombra “potencia médica”, la existencia de la célebre Botica Francesa de Matanzas, a 125 años de su creación, resulta un verdadero milagro.

0
0
0
s2sdefault

Escribir un comentario

NOTA IMPORTANTE SOBRE EL USO DE LOS COMENTARIOS:
Por favor, recuerde que los comentarios son comentarios no un consultorio, es decir, si usted tiene algún tipo de consulta que realizar, hágalo en nuestros foros, (http://www.conexioncubana.net/foro) allí siempre hay personas dispuestas a ayudar.
Gracias.


Código de seguridad
Refescar