Sanidad

Un hospital en La Habana

0
0
0
s2smodern

Enviado desde Cuba por Venus a nuestro correo de Conexión Cubana en 1999. Ante nuestro asombro, comenzábamos, los foráneos, a saber sobre las características "especiales" de Cuba.

Estas vivencias son las del hospital. (Recuerda que debes de enviárselas a Conexión Cubana). El solo hecho de recordarlas hace que las lágrimas broten de mis ojos irremediablemente, pero las envío porque creo que al menos esas personas que allí fallecieron incluyendo a mi mamá, de ser ciertas mis sospechas se sientan un poco más aliviados por haber sido reivindicados al cabo de 6 meses aproximadamente, así que ya lo sabes, borra mi dirección pues por este escrito seria fácil que también recibiera largos años de cárcel y, de eso puedes estar segura, así de grande es la censura en mi país aunque los medios de prensa digan lo contrario. Seria fácil también tratar de averiguar quien los escribió pero si no tienen pruebas poca cosa podrían hacer estos sabuesos, lo que si quiero que envíes esta denuncia al final solo expreso la verdad de los hechos quizás se me olvido algo pero lo importante ha sido plasmado en el mismo."

" Cuando hemos tenido experiencias desagradables muchas veces nos conformamos pensando que al pasar el tiempo esos recuerdos se nos irán apagando en nuestros pensamientos y solo nos quedara la huella pequeña que puede dejar en nosotros una herida cualquiera, en mi caso no ha ocurrido así y sin desear ser una buena cronista ni mucho menos, quiero narrar lo mucho que tuvimos que soportar en un Hospital de la Ciudad de la Habana, unos días antes del fallecimiento de nuestra madre, solo me faltaría un buen titulo para este relato, pudiera ser: Una racha de mala suerte o quizás Réquiem por nuestros enfermos, ustedes los encargados de esta web o los lectores serán los encargados de titular este relato que por lo triste y traumático hoy pongo a consideración de ustedes.¨

En la segunda quincena del mes de mayo una paciente es traslada desde el Hospital Cardiovascular del Vedado hasta un Centro Hospitalario de la Calzada del Cerro y poco después ingresada de urgencia en la sala de Observación, hasta su traslado en la tarde siguiente en la Sala de Terapia Intermedia, a pesar de nuestro disgusto y el de nuestra madre todo funciono bien, pues recibimos muy buena atención, considerando que pocos días después podíamos gestionar un traslado para otro Hospital, así se lo decíamos a nuestra madre para tranquilizarla un poco y ahuyentar también la tristeza que le invadía, pacientemente trascurrían los días de un calor infernal, pues la sala de Terapia Intermedia había tenido aire acondicionado, pero por algún motivo ya no era así y solo nos entraba un poco de aire puro por la ventana del baño que en muchas ocasiones permanecía abierta por tal motivo, los ventiladores jamás podían apagarse, pues entonces seria infernal el calor así como el olor muchas veces no muy agradable, ya que a veces muchos enfermos pues hacían sus necesidades en la misma habitación que ocupaban, pero así las cosas todavía esa situación era sostenible.

En cierta ocasión mi mamá se sintió con mucha falta de aire y salimos al pasillo que dividían unos cubículos de otros, buscando una enfermera que le pudiera aplicar algún medicamento que quizás tuviera indicado para tal eventualidad, cual no seria nuestro asombro cuando al encontrar una enfermera esta nos dijo, que ella no podía hacer nada pues cada paciente tenia una enfermera, que tenia que buscar la que nos pertenecía es decir aquella que ese día se ocupaba de mi mama y de otros enfermos más, me disgusto muchísimo aquella respuesta por considerarla falta de ética y sensibilidad y así se lo hice saber a aquella chica, pero no seria este el único problema el que nos iría alarmando en gran medida, al final al no aparecer la enfermera, pues ella misma muy disgustada atendió a mami, en la sala de Terapia intermedia a pesar de la gravedad de muchos enfermos, no era usual encontrar a ningún medico y si era necesario encontrarlo por algún motivo, pues era muy usual que llegara muy disgustado a nuestra presencia y así con ese aspecto huraño sin dar muchas explicaciones atendía de muy mala gana a los enfermos y a los familiares que a veces se acercaban con alguna preocupación, debido a nuestras exigencias y sobradas preocupaciones, pues nos fuimos creo yo ganando la demora de alguna ayuda en caso que así la reclamáramos.

Al pasar los días ya habíamos considerado la necesidad apremiante de trasladar a mami hacia un hospital donde un amigo medico de aquel lugar, que la atendía desde hacia dos años, es decir desde que sufrió su primer infarto, nos había dicho que contáramos con su ayuda, así se lo comunicamos al medico que esa mañana observo a mi mama a través de un cristal, pues casi nunca entraban a los cubículos como si tuvieran miedo a algún contagio. Para asombro nuestro así nos contesto:

- Si trasladan a su mama para otro Hospital deben de saber que jamás les entregaremos la Historia Clínica, no podrán moverla en la Ambulancia, tampoco podemos facilitarle oxigeno así que ustedes deciden.

¿Cómo expresar la rabia e indignación que sentíamos en aquel momento?, Nos sentimos acorralados y sin muchas posibilidades para ayudar a recuperarse a nuestra madre, que cada día agravaba sin esperanza. Allí nunca nos sentimos identificados con ninguno de aquellos médicos. Todos los días era uno distinto con sus opiniones diversas y sus tratamientos también cambiantes, jamás, ni una sola vez, existió una palabra de aliento, ni para la enferma y muchos menos para los familiares. Existían protocolos establecidos y al parecer esa indiferencia era algo muy predominante en ellos, solo un medico muy joven de vez en cuando entraba a ese cubículo y alguna que otra enfermera nos animaba con su buen trato pero solo en raras ocasiones era así.

Cierto día uno de sus familiares se dirigió a la Dirección de aquel Hospital para pedir una ayuda o alguna explicación por todo lo que allí ocurría, a su regreso, dos médicos, una mujer y un hombre(Creo que este ultimo era un subdirector o algo así) ya lo esperaban y de muy mala forma fuimos tratados, incluso en cierto momento tuve que pedirles que bajaran la voz, pues mi mamá nos observaba muy alarmada, nos comunicaron que ellos ya habían dispuesto el traslado de la enferma hacia Terapia Intensiva desde hacia varios días, pero por falta de cama no se había podido efectuar dicho traslado (jamás nos habían comunicado dicha decisión) nos seguían diciendo que no era necesario armar tanto lío y mucho menos ir a la Dirección, que ellos creían que nosotros éramos personas que sabíamos entender cualquier planteamiento y así siguieron hasta que al callarnos nosotros ellos se marcharon. Nos acercamos a mami y le explicamos que iría para otra sala que de seguro todo estaría mas organizado y mejor que al final nos podíamos ir para la casa y que todo no seria mas que un mal recuerdo, que no tuviera miedo que nosotros estábamos allí para defenderla y que pronto estaría quizás en el hospital habitual junto a los médicos que siempre habían sido sus amigos, pero que por el momento tenia que cooperar, comer la comida, las medicinas y no preocuparse por nada que confiara que Dios siempre estaría con ella.

A las pocas horas nos visito un medico de Terapia Intensiva y nos comunico que mi mama estaba muy grave y que estaría mejor en la otra sala pues había menos enfermos y mejores condiciones, ya a mi mama en aquel momento le daba lo mismo una sala o la otra, pero asintió con la cabeza algo desconfiada por todo lo que había pasado anteriormente. Fue llevada a la Sala poco después y una Doctora la condujo junto a nosotros hasta que un rato después permitieron que se quedara con ella un acompañante y al amanecer debería quedarse con los médicos hasta de nuevo en las horas del mediodía que volvería a estar junto a un familiar, a la hora de las visitas era usual que todos nos agrupáramos por el cristal para saludarla y con excepción de la falta de aire que nunca mejoró ni en una sala ni en otra, su estado de animo era muy normal, tenia conocimiento, conversaba y hasta podía dormir a ratos, no sucedía lo mismo con otros enfermos que debido a su gravedad había que controlar sus movimientos amarrando sus manos a los lados de su cama, aplicarles respiración artificial y usar con ellos otros métodos de control para que no se quitaran los sueros, etc, Le decíamos a mami.

- No mires para ellos tu nunca estarás así porque en cuanto te controlen esa falta de aire y arritmia ya todo estará bien.

Supuestamente pensamos que al llegar a aquella sala todo cambiaria, pero el tiempo nos demostró que aquel sueño nunca seria realidad, allí como en el resto del Hospital el estar en estado de cierta gravedad significaba que cualquier cosa que sucediera era posible, pocas esperanzas y muchísimo menos responsabilidad, con excepción de algunas moscas y cucarachas era muy usual que los enfermos que estaban en estado critico permanecieran en la misma posición durante horas y en mas de una ocasión me acerque a un paciente de la cama de al lado para espantarles tan indeseables visitantes, las moscas principalmente, porque las cucarachas eran menos atrevidas, este señor cuyo único defecto había sido quizás el cultivar la tierra y despreocuparse de su presión no tenia acompañante y a ratos se movía con desesperación y nombraba quizás a alguna de sus hijas, yo me acercaba para que al menos sintiera una presencia humana y entonces el intensivista me decía lo hace sin conciencia porque en su estado el no sabe quién eres, pero yo le decía es por lo mismo al menos así quizás piense que esta cerca de alguien querido.

Cuando ya conocimos más acerca de aquel lugar y habíamos comprobado que lo único que había cambiado era el nombre de aquella sala, tuvimos la suerte de recibir en la Habana una visita del Extranjero, una pareja de amigos españoles, que nos trajeron algunas medicinas para mami, para su padecimiento del corazón, pues bien una vez mostrada a los médicos esas medicinas nos dijeron que ella no las necesitaba pues se le administraba los mismos medicamentos que para esos casos estaban considerados útiles, pero que nunca podían aplicar a mami unos medicamentos distintos al resto de los pacientes con los mismos padecimientos que ella, resultaba irreal que no trataran de probar con algunos de ellos y jamás lo hicieron por comodidad o capricho ¿Quien sabe? lo cierto es que muchos de esos medicamentos fueron donados a otro Hospital y el criterio de esos médicos fue que eran los últimos que se usaban en el mundo y que no entendían como jamás se le suministraron a mami. Sin mejorar nunca la salud, el comportamiento de mami empeoraba día tras día, ya por ultimo le era muy difícil tomar ni tan siquiera un recipiente con sus propias manos, cierta vez en cuanto llegue a su lado me pidió entrelabios que le diera agua pues tenia muchísima sed, mire extrañada al especialista que se encontraba a su cuidado y me dijo::

- No ha querido comer nada.

- ¿No te has dado cuenta ella ya no puede ni sostener un vaso?, ¿que no tiene fuerza.- Le respondí con lagrimas en los ojos.

En casi 6 horas mi mama no había ingerido ningún liquido ni alimento y mucho menos nadie se le había acercado en todo ese tiempo, pedimos que nos dejaran estar con ella las 24 horas, pero nos dijeron que era imposible pues era necesario ese tiempo para que los médicos pasaran visita, limpiar aquel lugar y unas cuantas excusas más, claro le falto decirme que también era necesario que los enfermos no tuvieran acompañantes para que cada enfermo se diera plena cuenta de que las esperanzas de sobrevivir eran bien pocas, eso también les falto por decirnos. En cierta ocasión que la cuidaba un hermano mío, le comunicaron que mami iba a ser acoplada a un equipo de respiración artificial, que ese diagnostico lo habían acordado ese grupo de médicos que trabajan allí ese día, sin permitirle a mi hermano casi ni despedirse de ella lo obligaron a que abandonara ese lugar, solo dos días duro mi mamita en esas condiciones, en plena facultad nunca perdió el conocimiento, fue sometida a ese nuevo sufrimiento, dicen las personas que eso no duele, pues lo primero es anestesiar al paciente, yo ya no lo sé, fueron muchas las violaciones de todos los derechos tanto humanos como de pacientes que presencie en ese Hospital. Sé que este Testimonio servirá quizás para denunciar como son humillados muchos pacientes y para recordarle a los médicos que quizás lo hayan olvidado que a veces una frase de cariño o una leve sonrisa, sirven para que los enfermos tengan confianza o esperanza en el futuro, aunque este sea por lo demás bastante incierto.

Cierta noche a la hora del parte medico nos dijeron que a pesar de la gravedad de mi mamá se había notado cierta mejoría, es decir estaba en estado critico pero era estable su comportamiento, todavía podíamos tener esperanzas, a la mañana siguientes nos dicen lo mismo y terminado el parte medico, nos llaman para decirnos que mami estaba en paro y que un colectivo de médicos estaban ahora mismo batallando con ella, para sacarla del paro, yo me puse a llorar y una señora que estaba cerca me dijo:

- Tienes que ser fuerte tu mama ya falleció, lo único que el Protocolo dice que después te lo dirán pasado un ratico de este primer reporte medico.

No se equivoco aquella buena cubana, así mismo sucedió, a los pocos minutos unos médicos nos comunicaron de su fallecimiento, todavía nos faltaba poder cumplir su ultimo deseo y también enfrentarnos a una nueva desilusión pero mejor es decir que aquella mala racha seguía, algo tan triste como ese momento se sumaria a otras decepciones.

Una vez que se nos oriento los tramites para el funeral y los documentos que debíamos presentar nos permitieron ver a mami, todavía recuerdo el beso que deposite en su frente , acaricie una vena que se dibujaba en la misma, la revise y para asombro mío note cierta rigidez en su lado izquierdo, no era igual al de su lado derecho.

Pero todavía recibiríamos más sorpresas aún, al llegar a la morgue de aquel hospital el especialista que nos atendió nos dijo que porque se habían demorado tanto en llevar aquel cadáver pues su rigidez evidenciaba que había fallecido hacia varias horas, es decir tiempo antes quizás del primer parte medico, después cuando fuimos a Medicina Legal nos comunicaron que no podíamos incinerar el cadáver como había sido la ultima voluntad de mi mama pues no había suficiente petróleo para esa ceremonia y además que el Director de dicho lugar estaba en el extranjero y ese procedimiento no era muy usual en Cuba.

Todo la ceremonia transcurrió sin dificultad, ya allí éramos casi dueños de nuestras decisiones , no así en el Hospital que distintos protocolos y malos tratos regían también nuestras decisiones aun sin estar enfermos.

Hoy rememoro aquellos momentos vividos pensando que casi al transcurrir 6 meses de la muerte de mi madre pudiera decirles que tengo mas paz en mi espíritu, pero no es cierto, ciertos traumas provocados por esas vivencias me llenan de muchas tristezas y temor a lo irremediable, quizás sucedan cosas similares en muchos lugares del mundo, en sentido muy particular en mi país, quiero aclarar que no juzgo a todos los médicos cubanos de actuar de la misma manera, pues eso no seria cierto, he conocido muchos con vocación y muy buena entrega a sus pacientes, pero desgraciadamente en aquel lugar si conocí quizás más de 3 con esas características fue mucho, no les miento si les digo que de haber fallecido mi mama rodeada del cariño de familiares y amigos otro consuelo tendríamos ahora, pero como ocurrió sin que fuera así pienso a veces que muchos descuidos propiciaron ese incidente, el hecho de no haber podido complacerla en su ultimo deseo también es algo que llevamos en deuda con ella y la satisfacción de que este mensaje sirva para sensibilizar a muchos trabajadores de la Salud, seria un motivo idóneo para su publicación, si expreso mi descontento nunca será motivo para afirmar que se me ha acabado la esperanza que tengo en el hombre como ente líder de todas las buenas acciones de entrega hacia el prójimo ,quizás la mala suerte nos rondaba a todos en aquellos momentos, ojala que los sucesos como estos no sigan ocurriendo en mi país, para jamás tener que cantar un Réquiem por los enfermos que en todos los Hospitales confían que el derecho a sus vidas sean respetados y que también esperan que cada día el especialista les entregue una sonrisa como una nota al viento que cada mañana sea un nuevo Protocolo para tener en cuenta del amor que todo profesional debe tener por su trabajo mucho más si este se considera algo primordial como salvar una vida o mitigar un dolor con todo el amor de este mundo.

Considero que en aquellos tiempos muchos enfermos fallecieron en aquel lugar, cada día nos preguntábamos a quién le tocaría llorar despidiendo a un ser querido, quizás existieran medicinas en mal estado o algún tipo de descuido, en sentido general no soy una especialista para sacar dichas conclusiones lo que si digo a todas las personas que me rodean que si por una trampa de la vida me enfermo en forma repentina jamás me conduzcan a ese hospital aun cuando sea el más cerca que tenga en ese momento jamás quiero volver a tener experiencias parecidas y el solo hecho de tener que volver a vivir nunca quisiera que fuera allí, quizás en otro lugar estoy segura que me sentiría más gusto pues afirmó que será mejor el trato a recibir.

Algunos se preocuparan cuál es el nombre de aquel Hospital y como un aviso podría decirles que jamás lo visiten de ser posible a no ser que quizás quieran saber si es cierto o no lo que cuento en este triste Testimonio, recuerdo que esta ubicado en la Calzada del Cerro y se le conoce por el nombre de la Covadonga, su numero no lo recuerdo como tampoco se cuantos fallecidos existieron en aquel lugar en el verano de este año 1999 más exactamente en los meses de Mayo a Junio.

Publicado originalmente en Conexión Cubana por Venus desde Cuba - 1999.
A pesar de no estar actualizado, creemos que es bueno que no se borre de nuestra memoria.

0
0
0
s2smodern