Generalidades culinarias

Konchí

0
0
0
s2smodern

El consumo del arroz en Cuba

Algunos lectores con no malas intenciones nos califican de hiper críticos con la economía planificada socialista cubana, y nos señalan que no reconocemos algunos de sus logros. Realmente, hay algunos... pero son tan pocos. Y nuestra experiencia, sumergidos durante años en ese sistema, no favorece una actitud de elogio a lo que consideramos causa mayor de los males que padece nuestro pueblo.

Podemos citar uno de esos logros: la producción de arroz. Los cubanos clasifican entre el grupo de tres personas de cada cinco que en todo el mundo consumen esa gramínea. ¡Y de qué manera! Si en el menú diario no hay arroz, creemos que no hemos comido. El arte culinario cubano es rico en platos de la más diversa especie que tienen este ceral, aunque sea como guarnición.

La devoción por la gramínea asiática se queda en el plato, ya que los criollos no degustan el tradicional vino de arroz japonés, conocido como sake, y se mantienen fiel al hijo alegre de la caña de azúcar. Cualquier análisis alimentario tiene que tener en cuenta los valores nutritivos que posee, y en cualquier planificación de alimentos ocupa un lugar priorizado.

Antes de la crisis económica de los años 90 la población consumía un percápita de 46 kilogramos al año, unas 101 libras de esa gramínea. Actualmente el consumo se ha elevado a 60 kilogramos, unas 132 libras al año. Claro, eso no significa que ése sea el per cápita vendido por la libreta de racionamiento. Por esa vía sólo se suministran 72 libras en los doce meses. El resto se consume por la vía social (escuelas, hospitales, comedores de centros de trabajo, círculos infantiles, unidades militares, prisiones, cafeterías, restaurantes, etc.) y por la venta liberada a precios diferenciados del de la canasta básica.

Ese impresionante crecimiento se ha logrado no sólo por medio de las compras internacionales. La producción nacional ha crecido a niveles nunca antes imaginados. ¿Cuál ha sido el secreto? Sencillamente, permitir que productores privados asuman su producción.

Antes del llamado Período Especial de Tiempo de Paz el arroz se producía en cuatro grandes complejos ubicados en el sur de las provincias de Pinar del Río, Sancti Spíritus, Camagüey y Granma, y esa producción se sustentaba en el alto consumo energético del regadío, en la mecanización y el empleo de grandes cantidades de hierbicidas y fertilizantes químicos.

La brusca interrupción de suministros por parte de la Unión Soviética y sus satélites europeos al ocurrir la caída del Muro de Berlín puso en crisis ese esquema productivo. Para garantizar ese vital alimento se incrementaron las importaciones, casi todas provenientes de la lejana Asia (China y Viet Nam fundamentalmente).

En 1996 el ministerio de la Agricultura creó el Movimiento Popular de Productores de Arroz, que consistió en entregar a personas particulares las tierras y suministrarles las semillas necesarias para el cultivo. En 1994 el grano alcanzó un precio de hasta 40 pesos la libra. En 1996, ya con el Mercado Agropecuario en funciones su precio era de 8.70 y en la actualidad se ha fijado en 3.50. El arroz importado de Estados Unidos, China o Viet Nam se cotiza a 4 pesos.

En sus inicios la falta de experiencia en estas labores de los cosecheros individuales y la selección de las semillas conspiraban contra los rendimientos. El Instituto de Investigación del Arroz, junto al Movimiento de la Agricultura Urbana (ya que las parcelas se encuentran ubicadas generalmente en áreas periurbanas) los apoyaron adecuadamente y en la actualidad los resultados son muy alentadores.

Actualmente se calcula que 190 mil personas integran este movimiento con parcelas que oscilan entre 0,5 y 1 hectárea, para un total de 130,000 hectáreas dedicadas al cultivo por este sistema. Y se espera que dispondrán de más tierras para sus labores al incorporarse tierras ociosas del sector estatal y las áreas de desmonte de antiguos cañaverales.

El pasado año la producción alcanzada fue de 245,000 toneladas y se espera para el presente que se alcancen las 265,000. De todas maneras, el país importa anualmente 300 mil toneladas, ya que el consumo calculado se acerca a las 600 mil. Todavía hay mucha tela por donde cortar para lograr el tan ansiado autoabastecimiento.

No obstante, se calcula que en el último decenio el incremento anual de ese cultivo fue del 17 %, una cifra a respetar y que se debe, en lo fundamental, a la participación decisiva de productores privados. Se trabaja asimismo en elevar los rendimientos. El pasado año estuvo entre las 3 y 4 toneladas por hectárea y se aspira a lograr entre 4 y 5. Hay naciones que alcanzan entre 6 y 7 toneladas por hectárea.

Para hacer frente a un clima donde cada año las precipitaciones son más escasas los especialistas e investigadores trabajan en nuevas variedades de semillas más resistentes a las enfermedades, de menor requerimiento de fertilizantes y pesticidas y de menor consumo de agua. Ello beneficiará la labor de los pequeños cosecheros y contribuirá decisivamente al incremento de los rendimientos.

Hasta ahí todo muy bien y hay que reconocer que en la agricultura es un verdadero logro. Pero.... mucho cuidado con la tendencia actual del Estado a volver a monopolizar todo el sistema productivo, centralizándolo en grandes instituciones, es decir, volver a los ya superados esquemas de la "economía socialista". Las altas instancias del país, añorando el poder económico absoluto, aspiran a un regreso a los tiempos del mal llamado "socialismo real", que fue prolijo en el derroche y la ineficiencia.

Otro aspecto a tener en cuenta es la política de precios. Una actitud centralizadora con precios marcados por instituciones que se alejan de la realidad productiva puede motivar la pérdida del interés de esos pequeños productores que con su esfuerzo y trabajo han alcanzado esos logros. De no seguir las reglas que marque el mercado (inclusive el socialista según la terminología china), esa producción volverá a caer y entonces en vez de arroz comeremos piedras.

* Nota: Konchí fue una marca de arroz muy popular en los años anteriores a 1959.

Miércoles, 13 de Octubre del 2004

0
0
0
s2smodern