Pérdidas folclóricas

Antonio Alegrías, prior de la Orden de San Francisco escaló con sus feligreses el cerro más alto de Holguín (275 metros), el 3 de mayo de 1790. Cargaba una pesada cruz de madera que colocó en la cima. Ese día hubo juegos de cintas, equitación, peleas de gallo. Se bebieron refrescos y aguardiente y se comió cerdo asado. Nacían así las Romerías de Mayo.

Bayamo, fundada el 5 de noviembre de 1513 por Diego Velázquez, tuvo también desde la época colonial su Fiesta de las Flores, desaparecida innecesariamente, se intenta ahora revivirla.

Una gran ceiba sustituta de la original frente al monumento El Templete en La Habana Vieja marca el lugar en que, según las Actas Capitulares, se fundó la villa San Cristóbal de La Habana (1519) y se ofició la primera misa, como era la costumbre.

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Esemble

Terminada la segunda gran guerra de este siglo, cambiaron muchas costumbres en Cuba y en el resto del mundo. Los hombres dejaron de usar sombreros y sobre todo aquellos curiosos sombreros de "pajilla", que cuando los volaba el viento rodaban por las calles con vertiginosa rapidez perseguidos por sus apurados dueños.

Aparecieron por aquella época los ensembles. Los ensembles eran unos trajes de dos piezas compuesto por camisa y pantalón del mismo color y de la misma clase de tela. Eran hechos, generalmente, de una tela que llamaban "frescolana" y también los había de seda. Se completaba el atuendo con un fino cinturón del mismo género de tela con hebilla de metal.

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Tirar piedras a un árbol

En el lugar que hoy ocupa el Teatro La Caridad de la ciudad de Santa Clara, en el centro de la Isla, existió en otros tiempos la Ermita La Candelaria. Según cuenta una leyenda, el lugar anida una trágica historia de amor: las aventuras y desventuras de un apuesto fraile y una bella muchacha del lugar.

Los encuentros casi diarios de los dos jóvenes provocaron la suspicacia del superior de la orden, quien amonestó severamente a su discípulo. El fraile enamorado acató en silencio la reprimenda. Pero el sufrimiento que le provocaba el no poder ver más a su amada bullía en su interior.

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Las romerías

Reliquias que el tiempo dejó

Las tradiciones que ya no existen están en la memoria de los vivos. Tanto que ellos, empeñados por una vindicación a los recuerdos, que marcan el tiempo de los lugareños, tratan de hacer regresar esa tradición que se dejó morir y llaman a recuperar ese festejo de identidad.

Me refiero a las romerías, una tradición cuyo arraigo se hizo sentir mayormente en ciertas regiones del occidente y centro de país, específicamente en las provincias de Pinar del Rió, La Habana y Las Villas, donde inmigrantes de Islas Canarias y el norte de España se asentaron profusamente en el primer cuarto del pasado siglo, para incidir con sus costumbres en el cubano en ciernes.

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Cines de barrio en Cuba

¿Quién se acuerda de los cines de barrio?. Casi todos los cines se perdieron, y quizá ya no se recuperen jamás

El cine llegó a Cuba el 15 de enero de 1897, tras el arribo a La Habana del francés Gabriel Veyré, representante de los hermanos Lumière. Se sabe que unos meses antes los habaneros y los españoles ya habían comenzado a disfrutar del quinetoscopio (el precursor del proyector de películas) desarrollado por el fotógrafo e ingeniero Dickson mientras trabajaba con el inventor Thomas Alva Edison.

Gabriel Veyré alquiló un local en Paseo del Prado, al lado del Teatro Tacón, donde montó su salón oscuro, al que llamó Cinematógrafo Lumière, con capacidad para unos ochenta espectadores. La entrada costaba "50 centavos para las personas mayores y veinte para los niños y militares sin graduación".

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El epitafio de Dolores Rondón

A pocos metros de la entrada del Cementerio del Santo Cristo del Buen Viaje, de la ciudad de Camagüey, se encuentra una supuesta sepultura en la que aparecen inscriptas estas rimas a modo de epitafio, que según historiadores locales, aparecieron allí en 1833.

Aquí Dolores Rondón
finalizó su carrera
ven mortal y considera
las grandezas cuáles son: el orgullo y presunción
la opulencia y el poder
todo llega a fenecer
pues solo se inmortaliza
el mal que se economiza
y el bien que se puede hacer.

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El sapo tenor

Cuenta la historia legendaria que en la antigua laguna del Tesico—convertida después en vertedero municipal—y a una legua de distancia del centro de la Octava Villa, habitó durante bastante tiempo—nunca comparado con Matusalén, quien vivió según decir bíblico por más de novecientos años—un sapo toro de descomunal tamaño. Se calcula que la estancia de este batracio en la laguna corrió a mediados del siglo XVIII, pues los moradores de entonces dejaron constancia, de que el croar del mismo resultaba tan formidable, por ejemplo, como un agudo que pudieran dar hoy al unísono, los impecables y famosos tenores Carreras, Pavarotti y Plácido Domingo.

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El Abra del Yumuri

En la zona que hoy conocemos como la provincia de Matanzas, vivió un joven cacique que se encontraba celebrando con todos los de su tribu, el nacimiento de su primera hija, a la cual la llamaron Coalina.

Todos en el lugar venían a rendirle homenaje y a traerle numerosos regalos a la pequeña que recién acababa de nacer, hasta que llego ante el cacique un anciano behique que le dijo:

-Cuida a tu hija, y por favor, no dejes que se enamore jamás.

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Un acto de barbarie

El gallo de pelea es símbolo de altivez, valor, belleza, hidalguía. También lo relacionan con la fuerza y la virilidad, la contingencia y el apasionado espíritu de lucha que no lo abandona hasta el fin de su vida.

Cuba es un importante exportador de estos animales. Se destaca en el mercado internacional por la pureza de sus razas. Las peleas de gallos fueron toda la vida parte de la cultura popular. En los pueblos del campo las vallas eran el lugar más concurrido, no sólo por los amantes a las apuestas, también los comerciantes encontraban en el ruedo una posibilidad especial para sus negocios.

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Las Charangas de Bejucal

Cuba tiene fiestas y lugares verdaderamente interesantes. Esas muestras culturales permiten un acercamiento particular a viajeros que llegan en provenientes de casi todas las partes del mundo.

Uno de esos casos sumamente distintivo es el referente a las Charangas de Bejucal, un poblado pequeño conocido en particular por estas fiestas, de las que brota todo el colorido y la alegría de los habitantes de dicho territorio.

Bejucal constituye un poblado de la Provincia de Mayabeque, en Cuba, con mucho colorido y conocido internacionalmente por sus Charangas, fiestas anuales, multicolores y de muy fuerte arraigo en la cultura de la Isla.

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Campanas al viento

Ursulina Valdivia no conocía ni de "la misa el canto", como solían decir los pobladores de Puriales de Caujerí en el Guantánamo de los años 50.

Guajira montaraz, medio analfabeta, pero linda como el amanecer en la punta del lomerío, daba de comer a los animales, recogía las frutas, pilaba el café y se enternecía del surco al bohío pensando en el guateque de algunos domingos.

Con un mar pacífico prendido en el pelo era la comidilla de cada canturía.

Entre tragos de ron, controversias, requiebros y unas miradas del padre de "si te veo enamorisqueá te mato", Ursulina Valdivia, enfundada en sus vestidito dominical de guarandol de a peso, encendía la noche de sus admiradores y la envidia de sus contemporáneas quinceañeras.

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