Humor cubano

En Girón cogí la sarna

(Artículo corregido ortográficamente)

Girón fue la primera derrota de los yanquis en América Latina, pero también cogí tremenda sarna y la peor porque era sarna noruega. Un tipo de sarna mala de curar.

Antes de que atacaran ya había información de algo mal por allá fuera y yo estaba acuartelao y me empezó a picar mucho toda la barriga y los huevos. Tremenda picazón.

Yo tenía una Pepechá. Eran unas metralletas checoslovacas porque todavía no tenía mi buen AKM. Esas metralleticas eran tremendo vacilón pero teníamos que tener cuidao porque se disparaban na más de tocarlas. Eran peligrosas. No pesaban ni pinga. Si no estabas atento se disparaba el peine completo.

Por esos días me dieron pase pa que fuera a la casa y me llevé la escopetica y mira cuando llegué me puse a enseñarle al carnicero de la cuadra como se traqueteaba el animal aquél y se disparó pa la pinga. Metió un rafagazo que me dejó sordo y no sabía donde se apagaba aquella mierda, bueno maté dos vecinos, cuatro perros, un chivo y a mi abuela. La vieja estaba en el portal de la casa de nosotros y a pesar de esconderse detrás de un muro una bala le arrancó el ojo derecho y la dejó sin la mitad de la cara. Le hicieron un trasplante y le quitaron carne del muslo porque era gorda y ná, se quedó jodía hasta que se murió. También la gente empezó a correr la bola de que el médico se había hecho un bistec con un pedazo de aquella carne pero yo creo que es mentira porque yo torturé al tipo y me juró que no, que solamente había probado un poquito, un pedacito na más. Por poco lo mato porque eso de comerse un pedazo de mi abuelita me hubiera vuelto loco pal carajo.

La enterramos con honor militar en el cementerio de Colón y ella que nunca había sido ni pionera la metieron en un hueco que parecía una gaveta en el Panteón de las FAR. Yo estaba muy orgulloso ese día porque mi abuela era mártir de la revolución.

Y yo seguía con la sarna y los americanos atacaron y yo arrascándome, de verdad que resolví con una pomadita que me regalaron los mercenarios. En si no me regalaron ni cojones yo me la robé de un botiquín de ellos y también le robé cuatro pull overs y ocho cervezas de ellos.

Con la sarna que cogí me quedé lampiño en los huevos y eso fue una cosa que me señalaron después en una reunión del partido porque pensaron que yo me afeitaba allá abajo y eso es mariconá, pero yo pude probar que no soy cherna y me eché pa la pinga al secretario general del núcleo cuando me lo dijo, pero no delante de la gente sino que lo metí en un elevador que no estaba en ese piso y hasta el primer piso no paró, estaba en el piso 25.

Yo he matao mucha gente pero es que un hombre no puede aguantar que le digan nada que baje su moral. Yo soy un ácido de verdá, deja eso.

0
0
0
s2sdefault

Escribir un comentario

NOTA IMPORTANTE SOBRE EL USO DE LOS COMENTARIOS:
Por favor, recuerde que los comentarios son comentarios no un consultorio, es decir, si usted tiene algún tipo de consulta que realizar, hágalo en nuestros foros, (http://www.conexioncubana.net/foro) allí siempre hay personas dispuestas a ayudar.
Gracias.


Código de seguridad
Refescar