Historia de Cuba

El legado social de los españoles en Cuba

La presente obra tiene como objeto de estudio las instituciones regionales de beneficencia, creadas por los inmigrantes hispanos en Cuba entre 1841 y 1923, a través de dos indicadores: la atención médico asistencial y los servicios fúnebres que establecen en los lugares de asentamiento.

Mi primera aproximación a esta investigación de carácter histórico ocurre hace más de una década cuando por herencia familiar recibí parte de los archivos de la sociedad Artística y Literaria del Pilar, fundada en 1848, en el otrora barrio del Horcón, la cual constituye la institución de recreo, instrucción y beneficencia más antigua en la zona extramuros de La Habana. Esta posibilidad me estimuló a elaborar estudios de casos, ponderando las formas de sociabilidad en diversos barrios habaneros, entre ellos, el Pilar, el Cerro, el Vedado y Jesús del Monte, éste último con una fuerte tradición de asentamiento hispano.

A partir de este momento, surgieron una serie de interrogantes que, junto a las necesidades de intelección científica originaron una situación problémica de extraordinaria riqueza a la cual traté de dar respuesta en un proyecto puntual. En correspondencia con esta aspiración, decidí asumir el campo de acción de las asociaciones hispánicas de beneficencia a través de los servicios médicos y funerarios que estos colectivos establecen en la isla caribeña.

El estudio bibliográfico de la temática histórica objeto de atención, fue antecedido por un análisis de las literaturas internacional y nacional, que permitieron enriquecer la elaboración del marco conceptual. En tal elaboración se trabajaron los conceptos de sociabilidad y beneficencia, así como la fundamentación teórico metodológica para determinar cuestiones de diversa índole, que van desde el análisis de las características del asociacionismo en los lugares de residencia, hasta los intrincados mecanismos de los asentamientos y el corolario de sus legados, dentro del amplio espectro de posibilidades que este campo de estudios abre al investigador.

Este análisis se basó en los expedientes de fundación de las agrupaciones, así como los reglamentos, actas, memorias, registro de asociados, fotografías, guías de forasteros, directorios y la prensa de las colectividades españolas, para lo cual se hizo necesario, además, analizar los documentos emitidos por cada una de estas sociedades de beneficencia en activo que se ubican en sus propias bibliotecas y archivos. Por esta razón las fuentes documentales que incluimos en la bibliografía solo mencionan las instituciones y fondos revisados debido a lo extenso que resulta relacionar todo el material que consultamos. De igual forma ocurre con las tablas estadísticas cuando nos detenemos en argumentar a las más representativas, para evitar agobiar al lector y sobrecargar el texto con un análisis exhaustivo de cada una de ellas.

Por la misma amplitud de la problemática que investigo, tanto en sus aspectos temáticos como en sus límites cronológicos, mi estudio constituye un intento de síntesis, soslayando ángulos que precisan de otro tipo de tratamiento, desde el punto de vista sociológico, antropológico y etnográfico, aunque de estas disciplinas hemos tomado algunos elementos que resultan imprescindibles para fundamentar la investigación.

El texto queda organizado en cuatro capítulos.

El primero titulado, Emigración y asociacionismo en España. Tiene una función introductoria dirigida a ubicar contextual y temporalmente nuestro tema, en el que abordamos definiciones teóricas conceptuales y un estudio bibliográfico en relación con la temática objeto de nuestra atención, así como recogemos aspectos sobre la emigración española a la isla caribeña en relación con el proceso de constitución y desarrollo de estas instituciones en el país. En él examinamos, además, algunos fundamentos de la tradición asociacionista y proyección benéfica existente en España en este período.

En el segundo capítulo,Beneficencia en Cuba nos proponemos caracterizar este tipo de asistimiento con la intención de brindar a través de un marco referencial que incluye la relación con la salud y los principios que caracterizan su organización. Tratamos, además, la fundación de las primeras quintas para la atención médica creadas en nuestro país, así como su funcionamiento y evolución.

También analizamos los servicios funerarios prestados por los cementerios de Espada y la Necrópolis de Cristóbal Colón en su contexto, prestando especial atención al surgimiento y expansión del movimiento asociativo benéfico para brindar los elementos que tipifican a estos centros. La principal singularidad de este capítulo es que brindamos una sistematización de este proceso durante el siglo XIX, ponderando la atención a la salud, los servicios fúnebres y el sistema benéfico por ser elementos jerarquizados por las instituciones que las ejercen.

El tercer capítulo, Beneficencia Hispánica centra la atención en presentar los presupuestos esenciales que facilitaron el asentamiento de los inmigrantes hispánicos a través de las agrupaciones regionales de beneficencia, así como se dedica un espacio a valorar cómo en el régimen de acogida está una de las claves para comprender el flujo migratorio y la infraestructura que desde el ámbito de la salud y los servicios fúnebres crean, para satisfacer sus necesidades más perentorias.Asimismo nos detenemos en las áreas de asentamiento, que se dispersan por el conjunto del territorio, pues en casi todos los términos municipales se establecieron, pero en la zona occidental y central acumulan los mayores contingentes; es por eso que el sondeo de estas asociaciones se centra en las localidades de mayor concentración fundacional. Este apartado es el núcleo principal de nuestra investigación pues se brinda una caracterización de las corporaciones regionales de beneficencia de los inmigrantes hispanos que contribuye a definir las funciones de estos centros mediante los fines que se proponen para facilitar el asentamiento en el territorio cubano. Además, se ofrece un intento de cuantificación que permite valorar la extensión e influencia de estas entidades a través de toda la nación.

Por último, el capítulo IV. Un Estudio de Caso no tiene otro propósito que ejemplificar desde la perspectiva de un colectivo hispano lo que ejercitamos a lo largo de la obra particularizando en el caso canario porque es el que más hemos estudiado.Otra posibilidad, que nos lleva a seleccionarlos, es que a diferencia de otros grupos regionales, la documentación sobre sus instituciones sociales se encuentra dispersa, sobre todo la que corresponde al siglo XIX, como son las de protección agrícola, fomento de la inmigración, mutualistas, recreativas, deportivas y de atención a las mujeres, y estas son las necesidades que precisamente justifican las reflexiones que contiene este segmento.

Por lo tanto nuestro mayor interés radica en presentar una aproximación a las instituciones de beneficencia que los españoles crean en Cuba, así como realizar un intento de sistematización de las transformaciones que se operan en sus colectividades en los territorios de mayor concentración fundacional con el objetivo de ayudar en el proceso de asentamiento de los inmigrantes al medio receptor, lo cual vertebramos, a través de una narrativa secuencial.No pretendemos en esta breve exposición completar un examen exhaustivo de los servicios que brindaron estas sociedades a los inmigrantes a lo largo de toda su existencia, pero tratamos de demostrar el importante papel que desempeñaron en nuestro país.

El investigador que asume un trabajo que se prolonga por varios años acumula muchas deudas de gratitud. No voy a usar como pretexto el gran número de ellas para dejar de mencionar las más importantes. La mayor es con mis compañeros investigadores del Instituto de Historia de Cuba, por todo el apoyo académico que a una obra de esta envergadura le es consustancial. En particular a Oscar Zanetti y José Cantón entre muchos otros.

También me fue imprescindible la colaboración que recibí de diversos académicos y especialistas españoles, entre ellos Pilar Cagiao,Manuel de Paz, Agustín Guimerá, Emilio La Parra, Salvador Palazón y Francisco Erice, entre los más importantes.

Agradezco de forma especial a María del Carmen Barcia, quien siempre ha seguido mi trabajo, brindándome diversas oportunidades para el desarrollo profesional, con una gran deferencia que siempre se me hace presente.

También quiero mencionar a Áurea Matilde Fernández, de la cual he recibido muestras de afecto y cooperación a mi labor. A los conocimientos y experiencia de ambas en este tema debo mucho de mis resultados.

Una mención especial merece Carmen Almodóvar, persona entrañable para mí por su cariño y apoyo para culminar esta obra con innumerables oportunidades académicas.

Quiero expresar mi gratitud a la profesora Mercedes Córdoba, quien con mucha dedicación me elaboró la redacción cartográfica.

Asimismo, expreso mi eterno agradecimiento a aquellas personas que pusieron amablemente sus archivos personales a mi disposición. A los eficientes trabajadores de los archivos, bibliotecas, instituciones, museos, centros de investigaciones, que se nombran a lo largo del trabajo y en especial al Laboratorio, Archivo y Biblioteca del Instituto de Historia de Cuba. También es obligado mencionar a la Asociación Canaria de Cuba “Leonor Pérez Cabrera”, por las oportunidades que me ofrecieron, así como a las demás asociaciones españolas en activo. Sin la colaboración de todos no hubiera podido culminar esta monumental tarea.

He llevado a cabo la elaboración final de este texto en condiciones de mucho agobio sentimental, por razones de orden familiar. Las preocupaciones que, por esta causa han tenido que sufrir mis seres más queridos son grandes.Mis principales y mayores agradecimientos van para mi esposo Luis Montes de Oca, pues sin su apoyo y aliento en los días más difíciles de mi vida, no hubiera podido concluir este trabajo. A Orlando Guerra González y Orlando Guerra Cobián por dedicarse a trabajar junto a mí en los anexos del libro y en el montaje digital de la exposición. No puedo olvidar en estos agradecimientos a Gisela Montes de Oca por su afecto y apoyo material, así como a Elvis Milián quien puso todo su talento artístico en el diseño del testimonio gráfico.

Son muchos los amigos y compañeros que no puedo mencionar por no hacer de los agradecimientos una relación interminable, pero sabrán reconocerse en estas líneas cuando vean el resultado de sus esfuerzos.

A todos mi más sincera y eterna gratitud.

...

Usted acaba de leer la introducción del libro de Dolores Guerra López "El legado social de los españoles en Cuba". Podrá seguir leyendo el artículo completo descargando el siguiente archivo:

DESCARGAR PDF

Dolores Guerra López.- Grupo de Comunicación Galicia en el Mundo, S.L.

0
0
0
s2sdefault

Escribir un comentario

NOTA IMPORTANTE SOBRE EL USO DE LOS COMENTARIOS:
Por favor, recuerde que los comentarios son comentarios no un consultorio, es decir, si usted tiene algún tipo de consulta que realizar, hágalo en nuestros foros, (http://www.conexioncubana.net/foro) allí siempre hay personas dispuestas a ayudar.
Gracias.


Código de seguridad
Refescar