Historia de Cuba

Emigración china en Cuba

Vivencias personales, historia y cultura

Nací en la calle de Dragones en el No.454, entre las calles Campanario y Lealtad, la calle ha sido reconocida como la más tradicional del Barrio Chino de La Habana. Allí y en la calle Zanja, la espina dorsal del barrio Chino, residí durante 20 años hasta mi salida al exterior, becado por la triunfante Revolución a estudiar Economía en Alemania.

En mi mente están latentes imborrables recuerdos de mi niñez y prematura adolescencia en el Barrio Chino de la capital cubana, el de más auge en toda la América en su época.

Las festividades de Año Nuevo y otros días festivos chinos adornan mis más gratos recuerdos. Por la calle Dragones bailaba la Danza del León, confundida por algunos como la danza del Dragón, con su inmenso colorido, formando una larga cola de 12 danzantes ataviados con ropas de vistosos colores y que ejecutaban su danza acrobática hasta llegar al balcón de la carpintería donde vivíamos para que depositáramos mi hermano mayor y yo unos billetes o monedas en sus enormes fauces.

A mi regreso de Alemania, en 1966 el populoso y prospero Barrio Chino de La Habana había prácticamente desaparecido por diferentes causas que no son objeto de este recordatorio. Desde hace algunos años ha vuelvo a emerger, bajo otras circunstancias y condiciones, pero, obviamente, ya no es el mismo de mi niñez.

Historia.

¿Pero, que factores condicionaron esa inmigración china a la lejana isla caribeña?

El archipiélago cubano conoce de corrientes migratorios desde hace cerca de diez mil años. Diferentes rutas trasportaron visitantes a la mayor de las Antillas en la porfía por encontrar el Nuevo Mundo.

El continente europeo se hallaba inmerso en profundas y continuadas crisis económicas y sociales que obligaron a sus emprendedores habitantes a buscar, a través de los puertos de las costas del Mediterráneo, el intercambio de mercancías y de mano de obra en los cercanos países del Oriente y África.

El arribo a las costas europeas de los llamados ¨ productos exóticos ¨, como especies, azúcar, sedas y oro, además de los primeros esclavos incentiva la exploración y conquista de nuevas vías comerciales con otras partes del mundo.

Así se realiza la llegada, a las actuales islas de las Bahamas, el 3 de agosto de 1492 del aventurero marino, de disputado origen, Cristóbal Colon, quien cree haber arribado a las islas del pacifico. Continuado su bregar llega el 27 de octubre de ese mismo año a la Bahía de Bariay, en la actual provincia cubana de Holguín, creyendo que había llegado a Cipango o Japón.

La ocupación de la Isla cubana y su inmediata colonización resulto en la esclavización y cruel extinción de la población autóctona por las prácticas genocidas de los ocupantes españoles. La búsqueda de oro y otras posibles riquezas condujeron al exterminio de más de 100 mil habitantes autóctonos de la isla en prácticamente dos o tres años de la ocupación.

En 1526, la Corona española autoriza la importación de los primeros mil esclavos africanos para continuar las labores productivas que se desarrollaban en la isla. Ya en España y Portugal esta institución de la esclavitud era conocida y extensamente practicada.

También oleadas de inmigrantes de diferentes países europeos, de Asia y de África invaden la isla en ese periodo. En la etapa comprendida entre los años 1544 a 1689 la población del país creció en 29,603 habitantes. De varias regiones de España como Galicia, Castilla y Canaria llegan inmigrantes que se asientan en zonas rurales y en las principales ciudades cubanas.

Cerca de 30 000 franceses son autorizados por la Corona española a emigrar a Cuba, con idénticos derechos que sus propios ciudadanos. Estos inmigrantes introducen en la Isla nuevas técnicas de siembra y cosecha de café, cacao, y otros cultivos.

La colonia de árabes llego a reunir la cantidad de 2 000 personas. Que dejaron su impronta en determinados vocablos, aportaron platos a la culinaria criolla y hasta en la arquitectura dejaron su huella en las construcciones de tipo ¨ mudéjar ¨, entre otros aportes.

En menor cantidad arribaron a Cuba en ese periodo de dos o tres siglos inmigrantes procedentes de Japón, Polonia, India, Corea, Suecia, Rusia, Bulgaria, Turquía e incluso se instalaron colonias de norteamericanos, en diferentes regiones del país.

Fin de la trata.

En 1807 se declara la abolición de la trata de esclavos negros por Inglaterra y Estados Unidos, aunque en la realidad no se cumplía con seriedad. Así entre 1809 y 1817 se desembarcaron en la isla 60 368 esclavos de África.

Historiadores afirman que después de la trata de esclavos negros, la inmigración china fue el mejor aporte al mercado de trabajo en la Isla durante el siglo XIX. En el año 1830 llegan al país chinos filipinos, conocidos por el seudónimo de ¨ Chino Manila ¨. Estos chinos, generalmente se podían comunicar en español y venían relacionados con las costumbres españolas. Se empleaban como asalariados, por su bajo nivel cultural.

A mediados de ese siglo, entre los años 1848 y 1860, arribaron al puerto de La Habana mas de 59 mil culíes chinos y en las décadas posteriores la cifra alcanzaría la friolera de 100 mil ¨ hijos del celeste imperio ¨, como se le llamaba en mi época adolescente.

Los chinos y el azúcar.

Esta inmensa invasión asiática estaba dirigida a trabajar en los ingenios azucareros, pujante actividad productiva de la Isla en aquellos momentos. Eruditos afirman que aunque se trataba de un paso de avance en la industria azucarera cubana no significaba en medida alguna, el cese de la explotación de la fuerza de trabajo, sino que la explotación esclava era sustituida por la explotación asalariada.

El famoso historiador cubano Manuel Moreno Fraginals, en su obra ¨ El Ingenio¨, enfatiza que: ¨ El chino permitió iniciar el proceso de industrialización azucarera ¨.

Otro conocido especialista en la historia cubana Ramón de La Sagra , ya a fines de la década de 1850, aseveraba; ¨ creó deberme autorizado a afirmar que la introducción de la raza asiática ha sido un elemento precioso y sin la cual no se concibe como se hubiera obtenido las mejoras ya conquistadas ¨, refiriéndose a la producción azucarera cubana.

En el tema de la población entre 1763 y 1846 se intensifico notablemente su crecimiento, cuya densidad aumento de 1,4 hab/km2 a 6,4 hab/km2., producto de la fuerte inmigración de africanos y culies chinos. También comenzaron arribar al puerto habanero los primeros colonos chinos procedentes del puerto de Amoy, ubicado al sur de China en la provincia de Fukién y de Cantón, capital de la provincia de Guangdong, uno de los principales puertos de continente asiático con su salida al Mar de la China Meridional. Esto chinos fueron conocidos como ¨ Chinos de Cantón ¨. barrio chino

Los chinos en la Guerra de Independencia.

Durante las Guerras por la independencia cubana, en 1868 y finalmente en 1895, grupos de chinos explotados y obligados a trabajar, por ejemplo, en la construcción de la llamada Trocha de Jucaro a Morón (que pretendía detener el avance de las huestes mambisas libertarias) y en diferentes fortificaciones en los pueblos se reviraron contra los españoles y pasaron a formar parte de las fuerzas mambisas. Muchos también huyeron a los campos cubanos como rebeldes o ¨cimarrones ¨, tratando de alejarse del yugo explotador de los colonialistas españoles. En las filas revolucionarias que combatían por la independencia cubana militaron muchos chinos en los ejércitos ubicados en las regiones orientales como Camaguey, Oriente, y las centrales como en Las Villas y Matanzas.

Terminada la contienda bélica por la independencia cubana, la población del país se ve reducida a cerca de 150 mil habitantes. Esto fue propicio a una nueva avalancha de inmigrantes en busca de la tierra prometida. En la fundación de la nueva Republica cubana y en la reconstrucción del devastado país los chinos realizaron una destacada contribución.

Surgimiento del Barrio Chino en La Habana.

Durante los primeros decenios del siglo XX la zona principal de asentamiento de la colonia china en la isla fue la capital del país; La Habana. Ubicado en el antiguo barrio llamado de Guadalupe se asentó la mayoria de los chinos para constituir el Barrio Chino. Durante la primera mitad del pasado siglo se promulgo un decreto dirigido a promover la inmigración de chinos comerciantes, funcionarios, turistas, estudiantes y otros que se respaldarían con cláusulas especiales.

Esta oportunidad fue bien aprovechada por lo chinos, quienes rápidamente desarrollaron formas de comercio originales, y aspectos religiosas y sociales, como la constitución de disímiles sociedades para agrupar a todos los oriundos del gigante asiático, no solo a los residentes en la capital cubana, sino también en todo el resto del país.

Las sociedades asimismo desarrollaban actividades políticas, culturales y deportivas dirigidas a conservar las costumbres y tradiciones de sus miembros. Existieron 36 sociedades y actualmente solo quedan 11; dos de carácter regional, dos fraternales y las restantes de patronímicos.

Ya en los albores del siglo XX residían en el barrio Chino cerca de más de 10 mil chinos que gozaban de una gran autonomía, pues poseían en su territorio, desde teatros, periódicos, asilos, farmacias y hasta funerarias.

Tradiciones culturales.

Una de las formas que aplicaron los chinos para mantener su identidad nacional fue el desarrollo de su milenario arte. La máxima expresión cultural se logro con la creación de teatros, que incluían canto, poesía, acrobacias y artes marciales. En esta manifestación cultural se entrelazan el arte, la danza y el canto, apoyado con una fuerte promoción de trajes y mascaras de vivos colores, que representan distintas épocas y etapas del desarrollo social de China. Existían otras manifestaciones artísticas muy conocidas como la opera y las sombras chinescas.

El teatro chino.

El teatro chino no tenia una base teórica desarrollada y se apoyaba, fundamentalmente, en el sonido, es decir, en la música, incluso los músicos ocupan un lugar muy especial en las escenificaciones de las obras teatrales chinas, tanto en la opera como en el espectáculo denominado ¨ sombras chinescas ¨.

Los sonidos simbolizan diferentes manifestaciones de la naturaleza como, el correr del agua del río o la caída de una cascada, el rugir del viento durante una tempestad, el murmullo de la brisa , el canto de las aves, etc. Mediante gones, tambores y címbalos se muestran estados de ánimos, combates y cambios de tiempo. Las sombras chinescas representaban mediante papel recortado, pintura, escultura y grabado a través de la luz todo tipo de escenas mitológicas, dramas sociales e históricos.

La primera audición de teatro chino en el país se remonta al año 1873 y fue una obra escenificada en un teatro con títeres de madera en una instalación ubicada en las calles de Zanja y San Nicolás. Este local fue transformandose hasta que termino siendo el famoso cine El .Pacifico.

Un par de años después, en 1875, se funda el segundo teatro chino con actores que venían de California, Estados Unidos y se llamaba Sun Yen. Así comenzó un cierto auge del teatro chino en La Habana con actores que nos visitaban, incluso venían con sus propios músicos e instrumentos típicos.

En los primeros años de la pasada centuria se crea el teatro La Gran China. También se abren diferentes cines-teatros como el Nuevo Continental y el más importante ubicado en la calle Rayo 104, denominado el Kam Yen o El Águila de Oro.

Crisis.

Como resultado de la segunda conflagración mundial sobreviene una etapa de crisis en las actividades culturales, pues las compañías de opera, así como actores y actrices y músicos se marchan del país a China o a Estados Unidos.

Algunos conocedores del arte chino que quedaron en el país constituyeron un llamado Estudio de Música China ¨ Chun Wah Yin Lok Kow Se ¨, en el emblemático edifico El Pacifico, donde continuaron formando artistas en el arte operativo y compañías de opera cantonesa.

Sin embargo, este esfuerzo no cristalizo y en el correr de unos años fueron languidesiendo estas actividades hasta que a finales de la década de los años 1950 termino la ultima compañía de opera china en Cuba. Habían transcurrido cerca de 80 años de actividad musical china en la isla.

Renacer del Barrio Chino.

Desde hace unos años la Oficina del Historiador de La Habana , con la colaboración de la Embajada asiática en La Habana y otros organismos está inmerso en la tarea de reactivar la actividad cultural china en el país mediante donaciones de materiales, como por ejemplo, las mascaras para la Danza del León y la de los 9 dragones que reviven aquellas tradiciones de los años 50 del pasado siglo.

También se celebran semanas culturales, fiestas, exposiciones de fotos y pinturas, exhibiciones de artes marciales, así como semanas de medicina tradicional china que contribuyen a conocer el desarrollo cultural de la gran nación amiga. En próximas entregas comentaremos los planes y realidades de la revitalización del Barrio Chino en La Habana.

Fuente: CUBARTE

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