Historia de Cuba

La crisis de los misiles en Cuba

Escrito por Carlos Manuel Estefanía .Publicado en Historia de Cuba Imprimir

Octubre de 1.962

La mayor confrontación entre los Estados Unidos y la Unión Soviética no se dio en Europa, sino en el Caribe. Tuvo lugar durante la llamada "crisis de los misiles" en Cuba, en octubre de 1962.

Para entonces la revolución cubana, había dejado de ser un proceso impulsado por sectores democráticos contra la dictadura de Fulgencio Batista, para convertirse en la coartada con la que la URSS establecía una base de operaciones militares y de inteligencia en el corazón de occidente. Este paso agudizó los conflictos entre las superpotencias (Estados Unidos de un lado, la URSS y China Popular del otro) . Poco faltó para que se desencadenara la tercera Guerra Mundial y primera termonuclear. Una catástrofe en la que el pueblo de Cuba, habría sido, el primer objetivo a desaparecer de iniciarse un eventual bombardeo atómico.

En abril de 1961 Fidel Castro proclamó oficialmente el carácter socialista de su gobierno. Con ello daba un giro radical al programa original de la revolución cubana. Ahora se trataba de establecer en Cuba un socialismo de corte soviético, por lo que el primer ministro de la URSS, Nikita Khrushchev no tuvo reparos en fortalecer el subsidio del nuevo régimen de La Habana. La URSS no solo garantizó a Fidel Castro grandiosos recursos económicos, sino también asesores militares y armas de todo tipo, incluidos entre ella los misiles balísticos nucleares de medio e intermedio alcance. Así se inició la construcción en Cuba de rampas para el lanzamiento de cohetes capaces de llegar en minutos a la zona sur oriental de los Estados Unidos. El objetivo fundamental desde el punto de vista soviético era el de modificar el equilibrio de armas atómicas desplazadas por el mundo, hasta entonces desfavorable a la URSS.

La presencia de misiles en Cuba había sido negada públicamente por Khrushchev hasta que el 14 de octubre de 1962, aviones espías norteamericanos fotografiaron las bases de lanzamiento balístico construidas en Cuba bajo el asesoramiento soviético.

El presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, consultó con sus asistentes diversas opciones para enfrentar el hecho: bloqueo militar, una invasión, un ataque aéreo, la diplomacia etc. Al final optó por la primera alternativa. El 22 de octubre Kennedy anunció el bloqueo naval para evitar el arribo de nuevos cohetes atómicos a la isla. Al mismo tiempo demandó a la URSS la inmediata retirada de las armas atómicas de Cuba. El país fue declarado en "cuarentena", por el único bloqueo verdadero que ha sufrido la isla después de la revolución.

En realidad aquel cerco duró pocos días. Durante este período a las fuerzas navales de los Estados Unidos se les encargó la tarea de interceptar y revisar todos los barcos que se dirigían a Cuba. El fin era el de comprobar si conducían armas atómicas. Esta medida de Estados Unidos contó con el respaldo de la Organización de Estados Americanos. Según el diario de Nikita Khrushchev, Fidel Castro propuso a los dirigentes soviéticos asestar el primer golpe nuclear, hecho que Castro ha desmentido alegando que sus mensajes fueron mal traducidos. Lo cierto es que cuando el gobierno soviético inició conversaciones con el norteamericano, mantuvo al margen de las mismas al régimen de La Habana, precisamente, al que se encontraba en la primera línea de combate. Al final Krushchev aceptó las demandas de Kennedy enviando un mensaje el 26 de octubre en el que anunciaba que los cohetes serían desplazados de Cuba. Como consecuencia de este mensaje pacificador se estableció un pacto según el cual Estados Unidos se comprometía a no invadir a la isla (compromiso cumplido hasta nuestros días), a no permitir que lo hiciera algún aliado, a levantar el bloqueo naval y a retirar los cohetes atómicos norteamericanos que apuntaban hacia la URSS desde bases norteamericanas en Turquía. Por su parte la URSS, además de retirar los misiles de Cuba debió comprometerse a no agredir a Turquía (1).

El final de la crisis constituyó un paso de avance hacia el fin de la guerra fría. Sin embargo para el gobierno de Cuba resulto un hecho frustrante, pues no tuvo en cuenta sus condiciones para la retirada de los cohetes ni se incluyó a Castro como firmante del pacto. Por un tiempo las relaciones de la Habana y Moscú se agriaron a causa de esta exclusión. Fidel Castro no sólo le dio un frío recibimiento a Anastas Mikoyan, encargado de relaciones exteriores de la URSS, cuando este visitó Cuba poco después de la crisis, sino que respondió a la política soviética de distensión con la incentivación de grupos armados en toda América Latina, y en diversos países de Africa. La Habana condenó la política reformista de los Partidos Comunistas mucho de los cuales se fragmentaron en grupos de "prosoviéticos" y "procastristas". Estas divergencias se extendieron hasta principios de los de los setenta. Cuba inició realmente la mejoría sus relaciones con la URSS a partir de dos hechos, la muerte de Guevara en Bolivia (1967) y la defensa pública hecha por Castro de la entrada de los tanques soviéticos en Praga (1968). Dentro del exilio cubano en EUA, el pacto Kennedy-Krushchev, tampoco resultó muy bien recibido, pues aquel acuerdo se interpretó como la entrega oficial de Cuba al imperialismo soviético (2).

Fuentes:

1-Jacques Levesque, L´URSS et la Revolution Cubaine. Press de la Fondation Nationale des Sciencies politiques, press de l´Universite de Montréal, 1976 pag 58-65.

2-Salvador Díaz- Verzón, "El Enigma de un pacto contra nuestra libertad." En Obra Periodística Tomo II. Editorial SIBI Miami Florida (1995)pag 16-19.

3- "Cuban Missile Crisis" en Microsoft Encarta 96 Encyclopedia.

4-"Cuba" en Focus 97 Norstedts Multimedia.

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