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El deporte cubano - Un derecho con espacio reducido

Escrito por Radio Martí.Publicado en Deportes Imprimir

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La carencia de implementos y el deterioro de la mayoría de los espacios deportivos de la isla, disminuyen la oportunidad de los cubanos de practicar ejercicios físicos. Este puede ser el origen del bajo rendimiento de los equipos de élite.

Todavía puede leerse en algunas paredes descascaradas de los centros deportivos y escuelas de Cuba la frase erigida consigna "El deporte, derecho del pueblo", pero después de más de 900 peticiones en el sexto congreso del Partido por concentrar la atención en la práctica masiva de la actividad física, a partir del reordenamiento del sistema deportivo y la reestructuración de su red de centros, es evidente que a este derecho le van quedando cada vez menos espacios en la isla.

La reciente derrota del equipo de Cuba ante Holanda en el Mundial de Panamá, es una muestra del sustancial declive de la calidad atlética, que se observa también en otras disciplinas. Los motivos pueden ser la falta de roce con equipos de superior nivel o la emigración de valiosos deportistas, pero probablemente sean las deterioradas bases de la práctica deportiva las que poco a poco han ido carcomiendo el sistema deportivo cubano.

Un reciente artículo publicado por el sitio digital Cartas desde Cuba del periodista Fernando Ravsberg, habla sobre las quejas de diferentes generaciones que convergen en un parque capitalino para realizar ejercicios, y concluye que "todos tienen razón, el problema no está en quienes quieren hacer ejercicio sino en la falta de espacio."

Sin embargo, para el licenciado en Cultura Física y antiguo administrador de un gimnasio estatal, Carlos Esteban, entrevistado por martinoticias.com, el problema más grave no está en la falta de instalación sino en las malas condiciones de las mismas.

"A las piscinas no les dan mantenimiento y están sin agua; los terrenos de baloncesto no tienen los tableros, no tienen mallas los aros, no tienen pintura, no hay balones", indica Esteban y asegura que el único modo de mantener en buenas condiciones el centro deportivo era con dinero de su propio bolsillo y con la contribución voluntaria de los aficionados.

La mensualidad abonada por los miembros paraba en su totalidad en las arcas del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación y como presupuesto anual solo se destinaban menos de mil pesos al mantenimiento del lugar y los equipos, relata Esteban.

"A veces me daban pintura barata, pero tenía que pintarlo yo y lo agregaban a los gastos de la instalación. Para mantener los equipos funcionando adaptábamos piezas con nuestros propios recursos y en una ocasión se tupió el servicio sanitario y todo el arreglo fue costeado los afiliados y por mí", señala Esteban.

El periodista independiente Odelín Alfonso, apunta que la mayoría de centros deportivos se encuentran deteriorados, sólo se presta atención a los terrenos de béisbol, y destaca que un deporte como el fútbol, que gana cada vez más fanáticos en la isla se practica mayormente en plena calle.

"Los padres acuden a entrenadores particulares, ahora que se autorizaron las licencias, e inscriben a los niños. El Estado no abastece estos complejos deportivos de pelotas, ni guantes… Entonces estos padres, al inclinarse a la práctica particular, tienen que comprarles bates, guantes y pelotas en pesos convertibles en la tiendas recaudadoras de divisas", agrega Alfonso.

Una pelota de béisbol te puede costar 5 dólares, cifra equivalente a una semana de trabajo, y un guante oscila entre 15 y 20 dólares, al igual que una pelota de fútbol. El especialista de deportes asegura que el deterioro de las condiciones para la práctica del deporte es evidente "desde los equipos nacionales hasta las escuelas primarias".

Inclusive para los equipos nacionales – precisa el profesor - en el Cerro Pelado hay falta de equipo para el desarrollo de la fuerza. Cada equipo deportivo tiene su juego de pesas que lo llevan para todos lados, prácticamente con recursos de ellos. En las escuelas lo que se ocupan de eso son los padres que aportan recursos y dinero.

Alfonso, quien es padre de una adolescente, confirma que el suministro de implementos deportivos a las escuelas es prácticamente nulo. "Los profesores de Educación Física se centran en juegos didácticos y las mismas pelotas de voleibol cubren todos los deportes."

La carencia de materiales deportivos obliga a los instructores de educación física en los diferentes niveles de enseñanza a modificar su plan de clases. Según Esteban esa es precisamente una de las razones de la práctica extendida del chicking ball, "se aprenden las reglas de béisbol, pero sin necesidad de tantos recursos".

"Los profesores que van a Venezuela, como allá les dan una cantidad muy grande de implementos deportivos los traen para Cuba y los aportan a las escuelas. Así resuelven el problema de ellos y se hacen más fáciles las clases, porque el que tiene un poquito de dignidad quiere dar su clase con todas las de la ley, si no lo que tienes que dar es un desastre", enumera Esteban como otra de las soluciones.

Otro de los intentos de los directivos del INDER para remediar la situación del deporte son los gimnasios particulares con equipos rústicos.

El gobierno cubano tiene entre sus prioridades "el fomento y promoción de la cultura física y el deporte como medios para elevar la calidad de vida, la educación y la formación integral de los ciudadanos", pero mientras continúa intentando mejorar la situación, los niños y jóvenes amantes del béisbol, reúnen al piquete en el parque para echar un partido con una pelotica hecha con la bolita de un tubo de desodorante, metida dentro de una caja de fósforo y entizada con teipe o esparadrapo.

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