Deportes

Mentiras criollas de guatacas, simpatizantes y oportunistas

Supongo que Oscar Prieto, actual Presidente del Beisbol Profesional de Venezuela, sea pariente homónimo de aquella excelsa figura del país Suramericano que, junto a su paisano Pablo Morales, fueron los responsables de proponerle la Serie del Caribe a los miembros de la recién creada Confederación en 1948.

Morales y el “Negro” Prieto pertenecieron a la clase única de hombres del pasatiempo que combinaban inteligencia, conocimientos, justicia, honestidad, seriedad, decencia, caballerosidad y personalidad, en una sola palabra: “sportmanship”.

Esos hombres de la Confederación de la 1era Etapa tenían lo que no se encuentra en ninguna de las oficinas del organismo del tiempo actual: clase, ni moral ni profesional…

Por eso un cable de AP fechado en Venezuela y publicado hoy por el desprestigiado Nuevo Herald de Miami, se hizo eco de una sarta de mentiras y exageraciones con respecto a la pelotica castrista, cuyo objetivo es justificar ante un público no cubano que paga su entrada y que ya no conoce sobre el beisbol criollo glorioso, como no sea el deprimente y desvergonzado de la tiranía, lo que ni detrás ni delante pueden, porque, ni por la clase ni por los requerimientos morales trazados desde que se jugó la primera en 1949, es admisible tener a ese equipo, propiedad de ladrones, terroristas y criminales, en un evento que, por la entrada de la dictadura, cavó su tumba como digno representante de cosas grandes y positivas para la región.

Sin deslindar desde cuándo es “antaño” aplicado al beisbol castro-comunista, sin tener en cuenta que la horda hace 54 años que se apoderó del hálito nacional cubano, el cable expresa que “antaño se creía que cualquier jugador cubano podía jugar en Grandes Ligas”, una exageración para el período en que se escribió la leyenda del beisbol cubano, pero una mentira garrafal de intención venenosa si se habla del período 1962-presente.

Hasta 1960 se jugaba un campeonato juvenil zonal en Cuba y la participación la aseguraban 125-158 equipos juveniles, sin contar el movimiento Los Cubanitos, creado por la Administración de los Cubans Sugar Kings para desarrollar a los fiñes desde 9-10 años hasta juveniles.

Como contrapartida negativa, durante la era castrista se han suspendido torneos de la categoría 17-18 años porque hubo provincias sin jugadores para formar novenas.

En Cuba existe un campeonato, la Serie Nacional, de ahí salen los peloteros que representan a la tiranía como exportadores de la gran mentira aplicada al pasatiempo durante 52 años: “la superioridad del socialismo a través del beisbol libre”, tan libre que nadie puede hacer con sus facultades lo que crea, mientras apoyan cualquier medida por criminal que sea contra ellos mismos.

Para confeccionar los equipos Cuba hasta 1959 se escogían jugadores de la Liga Nacional Amateur, adscrita a la Unión Atlética, con participación de peloteros de la Liga Inter Fuerzas Armadas desde 1940, cuando la selección verdaderamente popular y nacional la hacía la Dirección General de Deportes.

Desde 1950 contribuyeron a la formación de la novena del pabellón nacional jugadores de la Liga Azucarera Pedro Betancourt, de la Central o de la sección oriental de la U.A.A.C, además del campeonato nacional juvenil. Todos los jugadores eran aficionados y se sabe cómo fue la participación criolla de brillante.

En los profesionales Cuba era la principal potencia mundial detrás de Estados Unidos, a tal extremo poderosa que fue por una moción cubana presentada a favor de los jugadores nacidos en Estados Unidos de origen puertorriqueño, que estos pudieron participar como nativos en la Serie del Caribe. La intervención se produjo para proteger la participación del bigleaguer Jim Rivera.

Si el “antaño” del cable se refiere a esa época, aunque exagerado, bien, pero ni de juego pudiera decirse que un antes que incluya los últimos 52 años pudiera darle crédito a nadie que diga semejante estupidez y falta de respeto.

Los jugadores que “han emigrado a probarse en otro nivel” pasan de 100 con facilidad, por lo que no habría que meter el brazo en la gaveta del recuerdo para contrarrestar con datos demoledores semejante desvergüenza.

Según el cable malicioso reproducido por un peor Herald, “los cubanos guardan celosamente sus éxitos en Olimpiadas y otras series amateurs”, ratificando que ese tipo de informaciones medio comentadas con propósito oportunista y provocador, tiene total carácter militante o de simpatía por ambos, el régimen asesino y la inclusión del mismo en la Serie del Caribe.

Lo que se traen entre la tiranía y los liberales del beisbol es un descaro, la entrada al evento de febrero de quienes expulsaron, vilipendiaron y estigmatizaron al beisbol profesional de plantilla de Cuba, es el más formidable símbolo de decadencia jamás pensado para quienes se supone que deben velar por el cumplimiento de la libertad regional a través del juego.

Por lo que se ve, la Serie del Caribe acaba de convertirse, por obra y gracia de ineptos izquierdistas, en otra letrina de sello pro-comunista, en otro arma del “proletariado hermano”, si no lo cree, al tiempo.

0
0
0
s2sdefault

Escribir un comentario

NOTA IMPORTANTE SOBRE EL USO DE LOS COMENTARIOS:
Por favor, recuerde que los comentarios son comentarios no un consultorio, es decir, si usted tiene algún tipo de consulta que realizar, hágalo en nuestros foros, (http://www.conexioncubana.net/foro) allí siempre hay personas dispuestas a ayudar.
Gracias.


Código de seguridad
Refescar