Exagente de la CIA en Cuba procura la paz

Más
30 Jun 2015 12:39 #34702 por El Maca

Raúl Capote Fernández es un profesor universitario que salto a la fama internacional por haberse infiltrado en la CIA y sus operaciones en Cuba

Raúl Capote Fernández vivió en carne propia los desmanes de los peores momentos de la guerra fría entre Cuba y Estados Unidos, pues le tocó la peligrosa tarea de infiltrarse en las operaciones de inteligencia estadounidenses en su país.

Saltó a la fama cuando decidió “quemarse” como agente y denunciar públicamente un presunto plan de Estados Unidos para desestabilizar al gobierno cubano. Hoy, luego de casi un lustro de aquellos acontecimientos, este periodista y profesor de la Universidad de Ciencias Pedagógicas en La Habana ve en el proceso de acercamiento entre Cuba y Estados Unidos una posibilidad de que por fin la tensión se reduzca considerablemente y se logre la paz.

Esta es la entrevista que concedió a El Nuevo Día en La Habana.

END: ¿Cuáles fueron las lecciones que se llevó de esos años de trabajo en la Agencia Central de Inteligencia (CIA)?

RCF: Tenemos una experiencia larga en esta materia. Cuba se ha visto en la obligación de defenderse durante muchos años de acciones dirigidas a cambiar el orden interno del país por el gobierno norteamericano y sus servicios especiales. Yo soy fruto de esa política. Fui reclutado por la CIA y trabajé para la agencia desde el año 2004 al 2011 en un proyecto dirigido a formar líderes en las universidades cubanas y a crear un proyecto que se llamó Génesis, que tenía como fin determinado establecer en Cuba la estrategia del “golpe suave” en diferentes lugares. El caso de “Los Cinco” es un ejemplo de este tipo de acción, aunque ellos se movieron en un terreno diferente al mío. Ellos tuvieron dentro de grupos terroristas en Estados Unidos que tienen una historia de acciones contrarrevolucionarias contra nuestro país. Son cosas que no deberían ocurrir entre dos países vecinos. Entre dos países que deberían ser hermanos, que son incluso cercanos culturalmente, y eso es algo que no se puede negar. Nosotros siempre hemos apostado a tener mejores relaciones. No creo que exista un cubano que no desee que las relaciones entre los dos países sean constructivas, claro, basadas en el respeto a la soberanía de las dos naciones. Hay muchas cosas en las cuales podemos colaborar y podemos trabajar juntos por el bien de los dos países y para el bien del resto de América Latina.

END: Desde su perspectiva, ¿cuáles son las ventajas de este acercamiento entre Cuba y Estados Unidos?

RCF: Pueden cambiar muchas cosas si las cosas cambian bien, si las cosas se hacen bien. Podemos estar hablando de ponerle fin a una política verdaderamente agresiva por muchos años y puede ser el inicio de un diálogo en el cual se permita resolver los problemas a partir de las conversaciones y no a partir de acciones agresivas. Sentarse y discutir los problemas que podamos tener. Yo tengo fe en que ése es el camino que las cosas van a tomar. Para Cuba esto va a ser beneficioso en muchos sentidos. Significa el fin de una guerra económica muy dura que el país ha tenido que soportar por muchos años, que ha perjudicado la economía y el bienestar de los cubanos. Nosotros esperamos que todo esto que está pasando ponga fin a estas acciones de carácter económico y permita que haya un comercio fluido entre ambos países y que Cuba pueda usar el dólar en sus transacciones de divisas, que se comercie con empresas norteamericanas y sus sucursales y que eso mejore para el bien del país.

END: ¿Y los obstáculos?

RCF: Hay muchas cosas que resolver para lograr la confianza mutua entre los dos lados. Creo que ellos nos siguen viendo como el enemigo, creo que no han abandonado sus planes para Cuba, creo que siguen estando vigentes, sólo ha cambiado la estrategia, la manera que ellos creen que pueden acabar con la revolución cubana. Creo que es el fin de una política que ellos creen que no les dio resultado y ahora están asumiendo otra que les pueda dar resultado. Pero tenemos la confianza de que haya acercamiento y que a partir de lo que está ocurriendo ahora, conversando y dialogando, esa política quede atrás y que aprendan a respetar a los países pequeños y al resto de América Latina”.

END: ¿Qué aprendió de su trabajo directo con la CIA?

RCF: Aprendí muchas cosas en el trabajo con ellos. No es lo mismo que alguien te lo cuente, que estar tú mismo dentro del terreno. Conocí gente muy profesional, con visiones muy sólidas de que estaban defendiendo su modelo de democracia, su modelo de país, pero conocí mucha otra gente que lo hacía más por oficio que por otras razones.

Las acciones contra Cuba estaban enmarcadas en una especie de falta de objetividad que muchas veces me sorprendía. Mucho desconocimiento de la realidad del país, de la idiosincrasia de los cubanos, y eso los llevaba a cometer errores y a la derrota. A veces por esas razones no entendía cómo era posible que una súper potencia como Estados Unidos haya puesto tanto empeño en derrotar a un país pequeño como Cuba y no lo haya logrado.

END: ¿Qué lo llevó a salir a la luz pública y correr ese riesgo?

RCF: A partir del año 2006 todo parecía que las cosas podían llegar a un extremo bien complejo, porque se había anunciado la enfermedad de Fidel, que luego renunció al Consejo de Estado y el Consejo de Ministros, y alguna gente dentro del gobierno norteamericano vio eso como una oportunidad para acabar con la revolución cubana.

Se preparó un golpe muy similar a lo que sucedió en Libia después. Un golpe que tenía más de mediático que de realidad en el terreno. Estaba basado en el error, en el supuesto de que una acción provocadora de una persona que le habían pagado para que lo hiciera en una zona de Centro Habana provocara un alzamiento. Aquello me parecía una cosa totalmente ilógica. Cuando lo comparten conmigo se lo hago saber al oficial que estaba en contacto conmigo. Le dije que me parecía que era un disparate y que a ese hombre no lo iba a seguir nadie y se iba a perder el tiempo, e incluso, le dije que era peligroso que saliera así a la calle. Habían pensado usar el día de cumpleaños de Fidel para dar ese golpe. Estaba tan construido de una manera tan débil, que no tenía ningún sentido.

Se supone que esa acción causara un gran revuelo y luego se montara una gran campaña mediática de que se estaban violando los derechos, que estaban asesinando gente y que se iba crear toda una campaña mediática muy fuerte y que a partir de eso yo, como profesor universitario, le pidiera ayuda al gobierno norteamericano y solicitar una intervención en el país. Eso me parecía muy poco sólido, muy poco serio. Me parecía que conocían tan poco de la historia de nuestro país, que eso estaba condenado al fracaso. Al final ese hombre intentó la provocación, pero nadie lo siguió, ni siquiera causó algún revuelo y el país siguió operando como si nada. Así se perdió un plan elaborado, que conllevó recursos de los contribuyentes norteamericanos, porque todas esas acciones conllevan presupuestos, utilizar medios de prensa, etc., para que al final no pasara nada.

END: Luego de eso sale usted a la luz pública…

RCF: Se toma la decisión en el año 2011 de hacer una denuncia pública. Estaban sucediendo cosas que eran muy peligrosas para el país y se nos solicita que participáramos en una denuncia por televisión. En esa denuncia explicamos los planes de la “Agencia” (como se le conoce a la CIA en el mundo de la inteligencia), hacia dónde estaban encaminados y que el mundo conociera lo que pasaba aquí. Y que se conociera cuál era el camino de la “Agencia”. En ese tiempo en Estados Unidos estaban muy convencidos de la posibilidad de causar un cambio, como hicieron en Yugoslavia o Venezuela, con la estrategia del “golpe suave”, estrategias muy peligrosas para cualquier país. Se nos pide hacer la denuncia y en el 2011 la hicimos en la televisión cubana.

END: Y después de pasar por ese Calvario, ¿qué espera de todo este proceso?

RCF: Yo espero que se resuelvan las diferencias entre los dos países. Yo soy un hombre de paz, soy escritor, soy intelectual. Mi familia vive en Estados Unidos y quisiera poder ir un día a visitarla, poder viajar sin ningún problema. Quisiera que los dos países tuvieran las mejores relaciones, quisiera que gente como yo tuviera que dejar su profesión por irse a hacer un trabajo tan complicado como el de inteligencia.

END: ¿Algo más que quiera añadir?

RCF: Quisiera que liberaran a Oscar López. Son muchos años de prisión. Es hora de ponerle fin a ese tipo de lesiones. Los cubanos vemos a los puertorriqueños como nuestro propio país, como parte de nuestra familia, y todo lo que pasa en Puerto Rico lo sentimos, cuando es bueno y cuando es malo. Lo sufrimos y lo disfrutamos igual. Existe un cariño natural de los cubanos hacia los puertorriqueños.

Fuente: El Nuevo Día

Archivo Adjunto:

Ego sum ​​qui sum

Por favor, Identificarse o Crear cuenta para unirse a la conversación.

Tiempo de carga de la página: 0.191 segundos
Gracias a Foro Kunena